21 Marzo 2006 Seguir en 
Ciudad de MExico.- Aunque el agua es un derecho, la sociedad mundial debe pagar por su uso, ya que de ello depende la gestión adecuada del recurso y su financiamiento, expresó una comisión de alto nivel de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Angel Gurría, secretario general designado de la OCDE, expresó en una conferencia de prensa en el marco del “IV Foro Mundial del Agua”, que se realiza en la Ciudad de México y que culmina mañana, que si se considera el agua potable como un bien público, quienes carecen de ella menos podrán tenerla.
“Hay una paradoja acerca de que si no se paga por su uso no se puede costear el servicio; así, la gente más pobre debe pagar 8 o 12 veces más por ella”, indicó. Según Gurría, esta es una de las razones por las que la declaración final del foro no incluirá el derecho al agua como bien universal, como reclaman Bolivia y Venezuela.
Por la equidad
Explicó que el pago por el recurso no debería exceder más del 4% del ingreso disponible. Sin embargo, en naciones como Indonesia, donde la gente no está conectada a la red, hasta el 30% del ingreso de una familia se destina a la compra de agua. En países desarrollados, la cifra es menos del 1% (en EE.UU. un 0,7% del ingreso de un hogar).
El equipo de la OCDE abordó las prioridades en la materia a nivel internacional, planteó Kiyo Akasaka, secretario general adjunto. Una de las cuestiones básicas a definir es cómo se debería utilizar el agua en la agricultura, que es el sector que más la usa y el que produce mayor contaminación.
Mientras, el director de Medio Ambiente de la OCDE, Lorens Lorensten, propuso regular el pago por el servicio de agua según los sectores sociales, por medio de tarifas equilibradas. Plantea que es justo que, quienes usan mayor cantidad de agua, paguen más. (DPA)
Angel Gurría, secretario general designado de la OCDE, expresó en una conferencia de prensa en el marco del “IV Foro Mundial del Agua”, que se realiza en la Ciudad de México y que culmina mañana, que si se considera el agua potable como un bien público, quienes carecen de ella menos podrán tenerla.
“Hay una paradoja acerca de que si no se paga por su uso no se puede costear el servicio; así, la gente más pobre debe pagar 8 o 12 veces más por ella”, indicó. Según Gurría, esta es una de las razones por las que la declaración final del foro no incluirá el derecho al agua como bien universal, como reclaman Bolivia y Venezuela.
Por la equidad
Explicó que el pago por el recurso no debería exceder más del 4% del ingreso disponible. Sin embargo, en naciones como Indonesia, donde la gente no está conectada a la red, hasta el 30% del ingreso de una familia se destina a la compra de agua. En países desarrollados, la cifra es menos del 1% (en EE.UU. un 0,7% del ingreso de un hogar).
El equipo de la OCDE abordó las prioridades en la materia a nivel internacional, planteó Kiyo Akasaka, secretario general adjunto. Una de las cuestiones básicas a definir es cómo se debería utilizar el agua en la agricultura, que es el sector que más la usa y el que produce mayor contaminación.
Mientras, el director de Medio Ambiente de la OCDE, Lorens Lorensten, propuso regular el pago por el servicio de agua según los sectores sociales, por medio de tarifas equilibradas. Plantea que es justo que, quienes usan mayor cantidad de agua, paguen más. (DPA)







