Tres años de ocupación militar de poco sirvieron para estabilizar Irak

Treinta civiles muertos dejaron varios ataques y atentados en distintas partes del país. Se habla de guerra civil. A tres años de la caída del régimen de Saddam Hussein, la violencia sigue reinando en el país.

VIA DESPEJADA. Un soldado avanzaba hacia Bagdad, el 20 de marzo de 2003, cuando las fuerzas de Saddam ya no oponían resistencia. REUTER
VIA DESPEJADA. Un soldado avanzaba hacia Bagdad, el 20 de marzo de 2003, cuando las fuerzas de Saddam ya no oponían resistencia. REUTER
21 Marzo 2006
BAGDAD.- Con decenas de muertos en actos de violencia y ante una virtual guerra civil que imposibilita la estabilidad institucional, Irak entró ayer en el cuarto año bajo estado de ocupación militar extranjera. La coalición encabezada por Estados Unidos, que derrocó al régimen de Saddam Hussein, sigue sin poder poner fin a la violencia, en un momento de fuertes tensiones interconfesionales que el ex primer ministro Iyad Allawi calificó de guerra civil.
En el día del tercer aniversario de la guerra, unos 30 iraquíes fallecieron en varios ataques y atentados. En este clima de violencia, las negociaciones en busca de un gobierno de unión nacional fueron suspendidas por una semana, tras un acuerdo de principio sobre la creación de un Consejo Nacional de Seguridad.

Por el retiro de las tropas
El día del aniversario del inicio de la guerra, el Comité de Ulemas, principal asociación de religiosos sunnitas, afirmó que el proyecto estadounidense en Irak ha fracasado y reclamó un calendario de retiro de las fuerzas extranjeras bajo supervisión de la ONU.
El Partido Islámico, también sunnita, presentó un cuadro sombrío de la situación, considerando que todavía no es tarde para salvar al país del caos y de la guerra civil.
Por su parte, el primer ministro Ibrahim Jaafari aseguró que existe un plan para llevar al país a la guerra civil y se congratuló con las actitudes de religiosos chiítas y sunnitas que lograron abortar esos intentos.
Sin embargo, nueve peregrinos chiítas, que viajaban a la ciudad santa de Kerbala, fueron baleados por hombres no identificados. En la ciudad santa, situada a 110 km al sur de Bagdad, cientos de miles de chiítas celebran el cuadragésimo día del duelo del Achura, en medio de estrictas medidas de seguridad por temor a los atentados.

Hospitales clausurados
Mientras, los médicos de los hospitales de Bagdad se declararon en huelga, a raíz de las constantes agresiones de que son objeto por parte de la policía iraquí. En los nosocomios se atienden a decenas de víctimas civiles de atentados por día, pero cuando llegan policías heridos, sus compañeros exigen a punta de pistola que sean atendidos inmediatamente. "Nosotros somos el gobierno", argumentan los policías. (Télam-SNI-Reuter)

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