El Gobierno francés defiende su polémico proyecto laboral
La oposición de estudiantes y sindicatos puso en aprietos a Villepin. Predispuestos al diálogo. Los gremios dieron plazo hasta hoy a la administración de Chirac para que retire la iniciativa. Amenazan con una huelga general para el jueves próximo.
20 Marzo 2006 Seguir en 
PARIS.- El gobierno francés defendió ayer una nueva ley laboral que provocó masivas protestas y minimizó la amenaza de los sindicatos de convocar a una posible huelga general si no retira hoy la normativa. El portavoz, Jean-François Cope, dijo que el gobierno conservador ya aprobó la ley, que permite a los empleadores despedir a sus trabajadores menores de 26 años por cualquier razón durante los dos primeros años de labor. En teoría el proyecto apunta a combatir el desempleo juvenil.
Los que se oponen al Primer Contrato Laboral (CPE, por su sigla en francés), entre ellos los sindicatos, grupos estudiantiles y partidos de izquierda, argumentan que la medida es regresiva y que creará una generación de empleados franceses inseguros sobre su futuro laboral.
"¿Cuál es nuestro objetivo? Es movilizarnos contra el desempleo, especialmente entre los jóvenes", dijo Cope. El desempleo en Francia es del 9,8%, pero sube a más del 20% entre los jóvenes menores de 26 años. Consultado sobre el ultimátum sindical, señaló que no tomarán en cuenta ese plazo. "¿Estamos realmente dentro de esa clase de lógica? ¿Es esa la mejor manera de comunicarnos ante la situación?", preguntó.
Cope indicó que el Gobierno del primer ministro, Dominique de Villepin, está abierto al diálogo, pero lo real es que este no mostró señal alguna de querer retirar o suspender la ley.
Partidos de izquierda y gremios se pronunciaron a favor de una huelga general para el 23 de marzo, dijo Olivier Besacenot, un joven líder trotskista. La oposición a la ley provocó una crisis al gobierno de Villepin, ya que se instala un tema político central en Francia, el desempleo, y se produce justo a un año de las elecciones generales en las que -según se prevé- el primer ministro intentará ser candidato a reemplazar al presidente Jacques Chirac.
Los analistas afirman que el gobierno puede verse obligado a ceder ante la oposición al CPE. Una encuesta señaló que cerca del 60% de los consultados quiere que el CPE sea retirado. (Reuter)
Los que se oponen al Primer Contrato Laboral (CPE, por su sigla en francés), entre ellos los sindicatos, grupos estudiantiles y partidos de izquierda, argumentan que la medida es regresiva y que creará una generación de empleados franceses inseguros sobre su futuro laboral.
"¿Cuál es nuestro objetivo? Es movilizarnos contra el desempleo, especialmente entre los jóvenes", dijo Cope. El desempleo en Francia es del 9,8%, pero sube a más del 20% entre los jóvenes menores de 26 años. Consultado sobre el ultimátum sindical, señaló que no tomarán en cuenta ese plazo. "¿Estamos realmente dentro de esa clase de lógica? ¿Es esa la mejor manera de comunicarnos ante la situación?", preguntó.
Cope indicó que el Gobierno del primer ministro, Dominique de Villepin, está abierto al diálogo, pero lo real es que este no mostró señal alguna de querer retirar o suspender la ley.
Partidos de izquierda y gremios se pronunciaron a favor de una huelga general para el 23 de marzo, dijo Olivier Besacenot, un joven líder trotskista. La oposición a la ley provocó una crisis al gobierno de Villepin, ya que se instala un tema político central en Francia, el desempleo, y se produce justo a un año de las elecciones generales en las que -según se prevé- el primer ministro intentará ser candidato a reemplazar al presidente Jacques Chirac.
Los analistas afirman que el gobierno puede verse obligado a ceder ante la oposición al CPE. Una encuesta señaló que cerca del 60% de los consultados quiere que el CPE sea retirado. (Reuter)







