El ejército israelí copó una prisión y se llevó a seis peligrosos activistas
Furiosos palestinos incendiaron edificios británicos y estadounidenses en Gaza. Hubo al menos 3 muertos. Acusan a Estados Unidos y a Gran Bretaña de ser cómplices. Nueve horas de asedio para atrapar a quienes en 2001 mataron a un ministro israelí.
15 Marzo 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- Tras nueve horas de un duro asedio a una prisión palestina en Jericó (Cisjordania), que dejó al menos tres muertos, el ejército israelí se llevó al líder del Frente Popular por la Liberación de Palestina (FPLP), Ahmed Saadat, y a otros cinco activistas que se hallaban recluidos desde 2002. Todos ellos purgaban condena por el asesinato de un ministro israelí ocurrido en 2001 en Jerusalén.
Luego de un ultimátum bajo la amenaza de morir aplastados por tanques y topadoras apostados frente a la cárcel, los seis activistas buscados por Israel se entregaron con las manos en alto. Durante el asedio, hubo un enfrentamiento armado entre las tropas israelíes y policías palestinos que custodiaban en esa prisión a Saadat. Dos policías y un reo murieron y otros 30 internos sufrieron heridas causadas por los cañonazos de los tanques contra el edificio.
El operativo militar israelí desató fuertes reacciones de los palestinos contra Estados Unidos y gran Bretaña. Además, secuestraron a 10 extranjeros. En Gaza, una multitud atacó las oficinas del Consejo Británico y la sede de la Unión Europea.
Según dirigentes palestinos, EE.UU. y el Reino Unido permitieron el operativo israelí al retirar sus respectivos guardias de la prisión poco antes de la ofensiva militar. El propio presidente palestino, Mahmud Abbas, acusó a Washington y a Londres de faltar a su compromiso de supervisar la situación en el penal. Voceros de ambos gobiernos le replicaron que el retiro se debió a los riesgos inaceptables que debían afrontar sus respectivos soldados, debido a la falta de protección por parte de la Autoridad Palestina.
Asimismo, Abbas acusó al gobierno israelí de no haber respetado acuerdos al haber ingresado a la cárcel. Según Israel, los seis condenados estaban por ser liberados por el nuevo gobierno liderado por Hamas (Movimiento de Resistencia Islámica).
Por su parte, el líder del FPLP en Líbano, Marwan Abdel Al, anunció que la represalia por la captura de Saadat será contra los intereses israelíes, en Israel. "Nuestra lucha es contra la ocupación; no somos Al Qaeda", dijo Al para establecer claramente la distancia entre la lucha del FPLP y las acciones de los grupos islámicos radicalizados contra Occidente.
Anoche, unos 200 hombres armados irrumpieron en la prisión de Belén y liberaron a ocho miembros de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa. Los sujetos amedrentaron con disparos al aire a los guardias antes de ingresar al centro penitenciario. (AFP-NA-Reuter)
Luego de un ultimátum bajo la amenaza de morir aplastados por tanques y topadoras apostados frente a la cárcel, los seis activistas buscados por Israel se entregaron con las manos en alto. Durante el asedio, hubo un enfrentamiento armado entre las tropas israelíes y policías palestinos que custodiaban en esa prisión a Saadat. Dos policías y un reo murieron y otros 30 internos sufrieron heridas causadas por los cañonazos de los tanques contra el edificio.
El operativo militar israelí desató fuertes reacciones de los palestinos contra Estados Unidos y gran Bretaña. Además, secuestraron a 10 extranjeros. En Gaza, una multitud atacó las oficinas del Consejo Británico y la sede de la Unión Europea.
Según dirigentes palestinos, EE.UU. y el Reino Unido permitieron el operativo israelí al retirar sus respectivos guardias de la prisión poco antes de la ofensiva militar. El propio presidente palestino, Mahmud Abbas, acusó a Washington y a Londres de faltar a su compromiso de supervisar la situación en el penal. Voceros de ambos gobiernos le replicaron que el retiro se debió a los riesgos inaceptables que debían afrontar sus respectivos soldados, debido a la falta de protección por parte de la Autoridad Palestina.
Asimismo, Abbas acusó al gobierno israelí de no haber respetado acuerdos al haber ingresado a la cárcel. Según Israel, los seis condenados estaban por ser liberados por el nuevo gobierno liderado por Hamas (Movimiento de Resistencia Islámica).
Por su parte, el líder del FPLP en Líbano, Marwan Abdel Al, anunció que la represalia por la captura de Saadat será contra los intereses israelíes, en Israel. "Nuestra lucha es contra la ocupación; no somos Al Qaeda", dijo Al para establecer claramente la distancia entre la lucha del FPLP y las acciones de los grupos islámicos radicalizados contra Occidente.
Anoche, unos 200 hombres armados irrumpieron en la prisión de Belén y liberaron a ocho miembros de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa. Los sujetos amedrentaron con disparos al aire a los guardias antes de ingresar al centro penitenciario. (AFP-NA-Reuter)







