03 Marzo 2006 Seguir en 
NUEVA DELHI.- Luego de maratónicas negociaciones, el presidente de EE.UU., George W. Bush, logró un acuerdo de cooperación nuclear con la India, que calificó de histórico y que constituía el tema central de su gira por Asia. Tras anunciar el éxito de las negociaciones, en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro indio, Manmohan Singh, el mandatario reiteró que visitará mañana Pakistán, pese a un atentado suicida ocurrido ayer frente al consulado de Estados Unidos en Karachi. Hubo cinco muertos, entre ellos un diplomático estadounidense.
El acuerdo indo-norteamericano establece la división de los programas civiles y militares indios, y somete a los primeros a la supervisión de la agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). A cambio, Washington se compromete a conseguir el visto bueno del Congreso estadounidense y del grupo de países productores de material nuclear, para que India tenga acceso a tecnología atómica extranjera. Este canal no está abierto para los países que no firmaron el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). En este sentido, se trata de un hecho excepcional, ya que India no ha firmado el TNP. Según el documento firmado en Nueva Delhi, la mayoría de las 22 plantas nucleares de India (siete de ellas en construcción) quedará designada como civil a perpetuidad y sujeta permanentemente a las inspecciones de la AIEA.
El pacto ayudará a India a crear más plantas de energía atómica, aunque le llevará décadas reducir su dependencia del petróleo, dijeron analistas. La tercera economía en importancia de Asia importa un 70% del petróleo que consume. Esto podría aumentar a 85% en dos décadas, ya que su rápida expansión económica alienta la demanda energética en el país. Este acuerdo abre a India opciones que estaban cerradas y que la hacían depender del petróleo y del carbón. India llevaba tres décadas sometida a un boicot internacional que le impedía acceder a tecnología nuclear para proveerse de energía. El país asiático depende mayormente del carbón, mientras que la demanda de gas y petróleo representa el 40% del total necesario para el país. Las plantas nucleares sólo aportan un 3%.
El desafío político
Si el Congreso estadounidense lo ratifica, Estados Unidos y otros países podrán facilitar a India combustible y reactores nucleares para fines civiles. Bush se comprometió a convencer, tanto al Congreso como a los países del llamado "club atómico", para que levanten las sanciones y que se reanude la cooperación nuclear civil con India. Una ley estadounidense prohíbe la exportación de tecnologías que puedan ayudar al programa nuclear de un país que no haya ratificado el TNP. (Reuter-Télam-SNI-DPA)
El acuerdo indo-norteamericano establece la división de los programas civiles y militares indios, y somete a los primeros a la supervisión de la agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). A cambio, Washington se compromete a conseguir el visto bueno del Congreso estadounidense y del grupo de países productores de material nuclear, para que India tenga acceso a tecnología atómica extranjera. Este canal no está abierto para los países que no firmaron el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). En este sentido, se trata de un hecho excepcional, ya que India no ha firmado el TNP. Según el documento firmado en Nueva Delhi, la mayoría de las 22 plantas nucleares de India (siete de ellas en construcción) quedará designada como civil a perpetuidad y sujeta permanentemente a las inspecciones de la AIEA.
El pacto ayudará a India a crear más plantas de energía atómica, aunque le llevará décadas reducir su dependencia del petróleo, dijeron analistas. La tercera economía en importancia de Asia importa un 70% del petróleo que consume. Esto podría aumentar a 85% en dos décadas, ya que su rápida expansión económica alienta la demanda energética en el país. Este acuerdo abre a India opciones que estaban cerradas y que la hacían depender del petróleo y del carbón. India llevaba tres décadas sometida a un boicot internacional que le impedía acceder a tecnología nuclear para proveerse de energía. El país asiático depende mayormente del carbón, mientras que la demanda de gas y petróleo representa el 40% del total necesario para el país. Las plantas nucleares sólo aportan un 3%.
El desafío político
Si el Congreso estadounidense lo ratifica, Estados Unidos y otros países podrán facilitar a India combustible y reactores nucleares para fines civiles. Bush se comprometió a convencer, tanto al Congreso como a los países del llamado "club atómico", para que levanten las sanciones y que se reanude la cooperación nuclear civil con India. Una ley estadounidense prohíbe la exportación de tecnologías que puedan ayudar al programa nuclear de un país que no haya ratificado el TNP. (Reuter-Télam-SNI-DPA)
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