14 Agosto 2002 Seguir en 
SAN JUAN.- La mujer del empresario sanjuanino que fue secuestrada el viernes pasado de su casa por una banda armada fue liberada por la Policía sanjuanina, que detuvo a dos captores.
Además, la víctima aseguró que ayudará de alguna manera al hijo de uno de los delincuentes, que necesita un trasplante de riñón.
Cuando la Policía rodeó la casa donde se encontraba secuestrada María del Carmen López, los delincuentes pidieron una cámara de TV y las imágenes mostraron a la mujer esposada, con su cabeza vendada y amenazada por uno de los captores, quienes minutos después se entregaron.
La mujer, madre de dos hijos y esposa de Eduardo Barceló, contó tras su liberación que pasó los últimos días "permanentemente esposada", que no la dejaban hablar, y que la alimentaban sólo con unas galletas. "Temí que me iban a matar. Esa situación no la aguantaba más. Prefería morirme antes de sufrir", señaló.
Vendas en la cabeza
María del Carmen fue hallada con la misma bata y los pijamas que vestía cuando la sacaron de su casa, con una serie de vendas superpuestas en la cabeza (las mismas que le habían cubierto los ojos para que no pudiera ver a sus captores) y las manos atadas, en una casa alquilada hace dos meses en el barrio Solares, en las afueras de San Juan.
En tanto, fuentes policiales indicaron que al menos tres personas fueron detenidas, vinculadas a este secuestro, dado que dos de los captores se entregaron al mediodía cuando liberaron a López y uno más fue arrestado en Córdoba acusado de extorsión.
Precisamente las vinculaciones de este caso con otro similar ocurrido el mes pasado en Córdoba llevaron a la Policía de San Juan a trabajar en colaboración con otras fuerzas de seguridad. Así, durante los últimos cuatro días intercambiaron datos y realizaron diversos operativos en busca de la mujer.
La víctima mostró compasión por sus captores y reveló que ambos son casados y tienen hijos. Precisó que uno de ellos tiene cinco hijos, y que uno de los chicos necesita un trasplante de riñón, por lo que dijo que buscaría la forma de "hablar con su familia y ayudarlo". (DyN)
Además, la víctima aseguró que ayudará de alguna manera al hijo de uno de los delincuentes, que necesita un trasplante de riñón.
Cuando la Policía rodeó la casa donde se encontraba secuestrada María del Carmen López, los delincuentes pidieron una cámara de TV y las imágenes mostraron a la mujer esposada, con su cabeza vendada y amenazada por uno de los captores, quienes minutos después se entregaron.
La mujer, madre de dos hijos y esposa de Eduardo Barceló, contó tras su liberación que pasó los últimos días "permanentemente esposada", que no la dejaban hablar, y que la alimentaban sólo con unas galletas. "Temí que me iban a matar. Esa situación no la aguantaba más. Prefería morirme antes de sufrir", señaló.
Vendas en la cabeza
María del Carmen fue hallada con la misma bata y los pijamas que vestía cuando la sacaron de su casa, con una serie de vendas superpuestas en la cabeza (las mismas que le habían cubierto los ojos para que no pudiera ver a sus captores) y las manos atadas, en una casa alquilada hace dos meses en el barrio Solares, en las afueras de San Juan.
En tanto, fuentes policiales indicaron que al menos tres personas fueron detenidas, vinculadas a este secuestro, dado que dos de los captores se entregaron al mediodía cuando liberaron a López y uno más fue arrestado en Córdoba acusado de extorsión.
Precisamente las vinculaciones de este caso con otro similar ocurrido el mes pasado en Córdoba llevaron a la Policía de San Juan a trabajar en colaboración con otras fuerzas de seguridad. Así, durante los últimos cuatro días intercambiaron datos y realizaron diversos operativos en busca de la mujer.
La víctima mostró compasión por sus captores y reveló que ambos son casados y tienen hijos. Precisó que uno de ellos tiene cinco hijos, y que uno de los chicos necesita un trasplante de riñón, por lo que dijo que buscaría la forma de "hablar con su familia y ayudarlo". (DyN)







