13 Agosto 2002 Seguir en 
Para evitar la desconfianza de los choferes, los ladrones de taxis encontraron una nueva fórmula a prueba de temerosos: una pareja sube, a veces con un niño, y lo lleva hasta zonas alejadas. Allí otros delincuentes los esperan y, luego de reducirlo, desvalijan al conductor.
Eso le ocurrió el domingo, cerca de la medianoche, a José Barroso. En el microcentro subió al Fiat Duna que manejaba una pareja con un niño y le pidieron que los llevara hasta Martín Berho primera cuadra, en Villa 9 de Julio.
Allí, a 30 metros de la avenida Juan B. Justo, se bajó la mujer con la criatura. El hombre le dijo que esperara a que ella volviera para seguir, pero que mientras tanto le iba a pagar el viaje. Cuando Barroso le dio el vuelto un hombre se le acercó por la ventanilla con un arma y el pasajero lo apuntó con otra, que tenía escondida entre sus ropas.
Otros dos hombres subieron y, a patadas, arrancaron la consola del vehículo para poder llevarse la radio. También le robaron el pasacintas y el reloj taxímetro, además de los $80 que había recaudado durante el Día del Niño. Luego se fueron corriendo; afortunadamente no golpearon a Barroso.
Algunos taxistas comentaron que conocen de algunos casos similares, ocurridos en las últimas semanas, por lo que advirtieron a sus colegas que estén alertas ante esta situación.
Eso le ocurrió el domingo, cerca de la medianoche, a José Barroso. En el microcentro subió al Fiat Duna que manejaba una pareja con un niño y le pidieron que los llevara hasta Martín Berho primera cuadra, en Villa 9 de Julio.
Allí, a 30 metros de la avenida Juan B. Justo, se bajó la mujer con la criatura. El hombre le dijo que esperara a que ella volviera para seguir, pero que mientras tanto le iba a pagar el viaje. Cuando Barroso le dio el vuelto un hombre se le acercó por la ventanilla con un arma y el pasajero lo apuntó con otra, que tenía escondida entre sus ropas.
Otros dos hombres subieron y, a patadas, arrancaron la consola del vehículo para poder llevarse la radio. También le robaron el pasacintas y el reloj taxímetro, además de los $80 que había recaudado durante el Día del Niño. Luego se fueron corriendo; afortunadamente no golpearon a Barroso.
Algunos taxistas comentaron que conocen de algunos casos similares, ocurridos en las últimas semanas, por lo que advirtieron a sus colegas que estén alertas ante esta situación.







