Reiteran que caníbal alemán cometió asistencia al suicidio

La defensa niega acusaciones. Meiwes fue hallado culpable de haber matado, descuartizado y comido parte de los órganos de otro hombre.

12 Enero 2006
Fráncfort.- Los abogados del llamado "Caníbal de Rotemburgo" aseguraron en el nuevo proceso que comenzó hoy contra él en la ciudad alemana de Fráncfort que el acusado no cometió asesinato, como afirma la fiscalía, sino tan sólo asistencia al suicidio.

El abogado Joachim Bremer afirmó que su cliente, el informático Armin Meiwes, de 44 años, no puede ser condenado por asesinato, delito para el que correspondería una pena de cadena perpetua. Con ello, la defensa reiteró la postura expresada en el primer proceso contra el caníbal, celebrado hace dos años y en el que el alemán fue condenado a ocho años y medio de prisión.

Meiwes está acusado de haber matado, descuartizado y haberse comido parte de los órganos de otro hombre, un informático berlinés de prácticamente su misma edad. El sangriento acto tuvo lugar a principios de 2001 y fue grabado por el propio Meiwes en un video de cuatro horas.

El alemán fue condenado en enero de 2003 por el Tribunal Regional de Kassel. Los jueces desecharon el supuesto de asistencia al suicidio, delito al que correspondería un máximo de cinco años de cárcel, y se decantaron por una condena por homicidio.

Sin embargo, la Corte Federal ordenó la reedición del juicio al considerar que el tribunal no tuvo en cuenta varios factores que hubieran justificado una condena por asesinato.

El juicio se repite ahora en el Tribunal Regional de Fráncfort. Meiwes acudió a la primera vista relajado y bromeando con sus tres abogados. Al igual que el anterior proceso en Kassel, el juicio atrajo a numerosos periodistas y espectadores.

El proceso comenzó con la lectura del acta acusatoria, así como de las decisiones adoptadas por el tribunal de Kassel y la Corte Federal. Según la defensa, el análisis realizado por la Corte Federal no es vinculante para el jurado del nuevo proceso.

El abogado Bremer aseguró por ello que jurídicamente el caso se encuentra en el mismo punto en el que se encontraba antes del comienzo del primer proceso. Segun el defensor, la presa de Meiwes no dejó dudas de su voluntad de morir y que por ello "este hecho único en la historia de Alemania se debe considerar asistencia al suicidio".

Meiwes conoció a su víctima a través de Internet, en un foro especializado en temas de canibalismo. Ambos quedaron en la casa del acusado para proceder al sangriento banquete. Al parecer, el ingeniero presa del caníbal vivía obsesionado con la idea de que lo castraran, algo con lo que esperaba redimir la muerte de su madre.

Por ello, según aparece en el video grabado por Meiwes, ambos cocinaron el pene de la víctima y, entre bromas, trataron de comérselo entre los dos, acompañándolo de vino tinto. Para aguantar mejor el dolor, el ingeniero había consumido alcohol en altas cantidades y pastillas, así como jarabe para el resfriado.

El proceso comenzó con algunos incidentes. Tras leerse la acusación, la defensa pidió que se examinara a uno de los jurados y que se trasladara el proceso a otro tribunal por motivos formales. Al mismo tiempo, la vista sufrió retrasos al faltar en el video aportado por la defensa parte de la grabación realizada por Meiwes en su día.

El tribunal rechazó interrumpir el proceso para examinar a uno de los miembros del jurado, que había sido nombrado poco antes al no poder acudir al tribunal otra jurado designada desde el principio. Por temor ante la estabilidad psíquica del jurado, el tribunal nombró a dos suplentes. (dpa).