11 Agosto 2002 Seguir en 
CONCEPCION.- Una niña de 11 años se salvó milagrosamente en Aguilares tras recibir un balazo disparado, al parecer en forma accidental, por un adolescente de 14 años.
La Policía informó que el hecho se produjo cuando el muchacho intentó hacerles una broma a la víctima y a otra chica con un revólver calibre 22. Pero la víctima sostiene que fue intencional, ante su resistencia a ingresar a la casa del muchacho.María Lorena Cáceres, de 11 años, recibió el balazo en el tórax. El proyectil, por fortuna, rebotó en una costilla. María sufrió una perforación superficial que sólo le produjo una gran pérdida de sangre. En el hospital de Aguilares recibió asistencia y permaneció bajo observación durante 3 días. Ahora se encuentra totalmente recuperada.
El episodio se produjo el domingo pasado, alrededor de las 19, en el barrio Terán, de Aguilares. "No fue ningún juego, mi hija fue atacada y la suerte le salvó la vida. La pudo haber matado. La Policía dice que el caso está en manos de la Justicia y que seguramente el atacante no será detenido porque es un menor. Lo grave es que ahora fue mi hija y quien sabe quién será la próxima víctima", dijo doña Miriam Núñez, madre de María Lorena.
Los Cáceres, de condición humilde, viven en el barrio Chacarita. El día que fue baleada, la niña regresaba de la casa de su hermana y en el trayecto se encontró con su amiga Janet, quien la invitó a que la acompañara a pedir una licuadora de la casa de un tío, del barrio Terán, cerca de la fábrica de Alpargatas. "Llegamos en bicicleta y el pariente de mi amiga no estaba. Nos atendió un muchacho al que Janet lo llamaba ?Flaco?. Yo no lo conocía y me quedé afuera cuidando la bicicleta.
Escuché que el tipo se negó a prestarle la licuadora. Cuando íbamos a regresar nos volvió a llamar para darnos la licuadora. Entonces sacó un revólver", comentó María Lorena.
Algo caliente en el pecho
"El me apuntó a mí y nos pidió que entremos a su casa. Nos negamos y entonces se acercó más. Le dije que si era una broma que apuntara a otro lado. Entonces me respondió: ?no es ninguna broma, chinita de m.. Enseguida me aturdió un ruido y sentí algo caliente en el pecho. El salió corriendo", agregó la niña.
María Lorena dijo que se asustó cuando vio sangre en su pecho y que una señora que pasaba por el lugar la trasladó hasta el hospital. "Estoy segura de que no fue una broma porque hasta me llegó a tomar de los cabellos", afirmó.
Las bromas o juegos con armas entre menores ya se cobraron en el sur tucumano una víctima mortal a principio del mes pasado. Fue en el paraje Los Rojos, en León Rougés, cuando 3 hermanos jugaban en su casa y uno de ellos tomó una carabina sin percatarse de que estaba cargada y gatilló. El proyectil impactó en la cabeza de su hermano de 14 años. El adolescente murió en el acto. En ese momento sus padres habían salido a visitar a un pariente. (C)
La Policía informó que el hecho se produjo cuando el muchacho intentó hacerles una broma a la víctima y a otra chica con un revólver calibre 22. Pero la víctima sostiene que fue intencional, ante su resistencia a ingresar a la casa del muchacho.María Lorena Cáceres, de 11 años, recibió el balazo en el tórax. El proyectil, por fortuna, rebotó en una costilla. María sufrió una perforación superficial que sólo le produjo una gran pérdida de sangre. En el hospital de Aguilares recibió asistencia y permaneció bajo observación durante 3 días. Ahora se encuentra totalmente recuperada.
El episodio se produjo el domingo pasado, alrededor de las 19, en el barrio Terán, de Aguilares. "No fue ningún juego, mi hija fue atacada y la suerte le salvó la vida. La pudo haber matado. La Policía dice que el caso está en manos de la Justicia y que seguramente el atacante no será detenido porque es un menor. Lo grave es que ahora fue mi hija y quien sabe quién será la próxima víctima", dijo doña Miriam Núñez, madre de María Lorena.
Los Cáceres, de condición humilde, viven en el barrio Chacarita. El día que fue baleada, la niña regresaba de la casa de su hermana y en el trayecto se encontró con su amiga Janet, quien la invitó a que la acompañara a pedir una licuadora de la casa de un tío, del barrio Terán, cerca de la fábrica de Alpargatas. "Llegamos en bicicleta y el pariente de mi amiga no estaba. Nos atendió un muchacho al que Janet lo llamaba ?Flaco?. Yo no lo conocía y me quedé afuera cuidando la bicicleta.
Escuché que el tipo se negó a prestarle la licuadora. Cuando íbamos a regresar nos volvió a llamar para darnos la licuadora. Entonces sacó un revólver", comentó María Lorena.
Algo caliente en el pecho
"El me apuntó a mí y nos pidió que entremos a su casa. Nos negamos y entonces se acercó más. Le dije que si era una broma que apuntara a otro lado. Entonces me respondió: ?no es ninguna broma, chinita de m.. Enseguida me aturdió un ruido y sentí algo caliente en el pecho. El salió corriendo", agregó la niña.
María Lorena dijo que se asustó cuando vio sangre en su pecho y que una señora que pasaba por el lugar la trasladó hasta el hospital. "Estoy segura de que no fue una broma porque hasta me llegó a tomar de los cabellos", afirmó.
Las bromas o juegos con armas entre menores ya se cobraron en el sur tucumano una víctima mortal a principio del mes pasado. Fue en el paraje Los Rojos, en León Rougés, cuando 3 hermanos jugaban en su casa y uno de ellos tomó una carabina sin percatarse de que estaba cargada y gatilló. El proyectil impactó en la cabeza de su hermano de 14 años. El adolescente murió en el acto. En ese momento sus padres habían salido a visitar a un pariente. (C)







