09 Enero 2006 Seguir en 
Arrojar papeles, envases plásticos y otros elementos en veredas y espacios públicos es una mala costumbre que persiste entre los vecinos.
Si bien desde este mismo espacio instamos en diferentes oportunidades a que las autoridades municipales incrementen la cantidad de cestos de basura en la vía pública, ya que muchas veces hay que caminar bastante para encontrar uno en el cual arrojar un papel, no es menos cierto que como ciudadanos es nuestro deber colaborar con la limpieza de la ciudad.
En otras latitudes, la acción de arrojar desperdicios en la vía pública es tomada como una ofensa por los vecinos, y llega hasta provocar vergüenza al peatón que tira basura en la vereda si este es avistado por otros transeúntes. Instamos a que, autoridades y ciudadanos, colaboremos en recuperar las buenas costumbres, que nos permitirán tener una ciudad más limpia y que, además, nos ayudará a cultivar los valores del respeto de los espacios públicos que nos pertenecen a todos los ciudadanos.
Si bien desde este mismo espacio instamos en diferentes oportunidades a que las autoridades municipales incrementen la cantidad de cestos de basura en la vía pública, ya que muchas veces hay que caminar bastante para encontrar uno en el cual arrojar un papel, no es menos cierto que como ciudadanos es nuestro deber colaborar con la limpieza de la ciudad.
En otras latitudes, la acción de arrojar desperdicios en la vía pública es tomada como una ofensa por los vecinos, y llega hasta provocar vergüenza al peatón que tira basura en la vereda si este es avistado por otros transeúntes. Instamos a que, autoridades y ciudadanos, colaboremos en recuperar las buenas costumbres, que nos permitirán tener una ciudad más limpia y que, además, nos ayudará a cultivar los valores del respeto de los espacios públicos que nos pertenecen a todos los ciudadanos.







