El descenso en la frecuencia de vuelos

Una cuestión de mercado que preocupa a los operadores turísticos de la provincia.

09 Enero 2006
El descenso en la frecuencia de los vuelos que llegan a Tucumán en la temporada veraniega ha generado inquietud entre los operadores turísticos.
Los responsables de Aerolíneas Argentinas -la única empresa que llega a esta provincia- atribuyen la medida a una cuestión de mercado. Afirman que, en un 75 % , los pasajeros que arriba habitualmente a Tucumán son viajeros comerciales, y que sólo el 25 % viene con fines turísticos. Y señalan que esa situación cambia en el verano, con la consecuente baja en la demanda de pasajes para este destino. Sin embargo, sin cargar responsabilidades sobre una empresa que define sus estrategias en función de su rentabilidad, no se puede dejar de señalar que las decisiones relativas a la aeronavegación comercial tienen impacto público. De ahí la necesidad de reclamarle al Estado el trazado de políticas sostenibles en por lo menos dos rubros que están relacionados: el del transporte aéreo de pasajeros y el del turismo. En ese sentido, el Estado nacional debería tomar cartas en el asunto, para modificar la situación casi monopólica que experimenta el mercado de la aeronavegación comercial, con la consecuente distorsión en los precios de los pasajes aéreos. Para el caso del NOA, las autoridades de las provincias de la región deberían reclamarle el Gobierno nacional un ordenamiento de las rutas de vuelo, así como un sinceramiento tarifario, porque el actual se muestra inequitativo: los pasajes desde y hacia el NOA siguen siendo los más caros del país. A modo de comparación, un pasaje Buenos Aires-Tucumán (1.400 kms) cuesta $ 664, mientras que el tramo Buenos Aires -Ushuaia (más de 3.000 kilómetros) sólo llega a los $ 627.
Al parecer, habría dos nuevas empresas de aeronavegación interesadas en operar con vuelos regulares con Tucumán. Una de ellas, de origen boliviano, ya habría manifestado su intención de operar a partir de marzo. Sería deseable que el Gobierno provincial estimule de alguna manera esa decisión empresarial de elegir a Tucumán como un destino importante en sus rutas de vuelo. Ello sería una muestra de que nuestra provincia está volviendo a posicionarse como el producto turístico que alguna vez fue. En ese aspecto, es inevitable remontarse al Tucumán de dos o tres décadas atrás, cuando la Provincia -que entonces era la puerta de entrada al Noroeste Argentino- llegó a tener hasta 14 vuelos diarios.
La comparación con Salta, en este sentido, no por reiterada resulta ociosa. Este verano, los vuelos hacia la provincia vecina (donde los porcentajes del perfil de viajeros se invierten, ya que allí llegan más turistas que pasajeros por motivos comerciales) no han mermado. Pero esa decisión empresarial está anclada en una política oficial de desarrollo turístico que ha ubicado a Salta en un lugar de interés para el viajero extranjero. Sin embargo, desde la Secretaría de Turismo de Tucumán se observa en esta primera semana de enero una interesante afluencia de turistas europeos, que llegan por vía terrestre, lo que estaría mostrando un mercado en recuperación. Si se observan las acciones políticas que se han generado en 2005 en todo el país para ordenar la deficitaria situación que se ha generado alrededor de un transporte aéreo casi monopólico, se observará la existencia de iniciativas parlamentarias regionales, como la que llevó a cabo en la Patagonia, y que muestra que el turismo es pensado y visualizado desde una perspectiva de región. Sin embargo, en una alianza del NOA para definir la cuestión del transporte aéreo, es de esperar que el Gobierno tucumano negocie sin perder de vista el conjunto, pero con el objetivo de recuperar para la provincia la posición perdida de "puerta del NOA".

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