Combatir el narcotráfico

La escalada de procedimientos está indicando la agresividad del accionar de las bandas de narcotraficantes.

05 Enero 2006
Las provincias del norte de la Argentina se han convertido en los últimos años en la puerta de los cargamentos de drogas que parten desde Bolivia a Buenos Aires o a Europa. El sábado de la semana pasada, la Gendarmería Nacional secuestró más de 700 kilos de cocaína proveniente de Salta, que había cruzado desde el país vecino disimulada entre bolsas de carbón: un broche "blanco" para un año en el que se secuestraron 4.000 kilos de cocaína en todo el territorio nacional. Mil kilos más que el año anterior, sumado ello a que las fuerzas de seguridad apenas logran decomisar el 10% de la droga que se contrabandea, según se estima.
Para Tucumán, por su ubicación geográfica, el problema es urticante. Es que esta provincia, que hasta hace unos años era "apenas" una pista de tránsito, se ha ido convirtiendo en centro de consumo, estimulada en parte por la cercanía con Bolivia. Pero la escalada narco no sólo ha logrado imponer el consumo donde sólo había tránsito, sino que se han encontrado en menos de dos años 28 laboratorios clandestinos de pasta base en toda la Argentina, procedimiento que antes se hacía en el país vecino. Recuérdese, ante este inquietante mapa, que en 2004 se detectó en Las Talitas a un individuo que "estiraba" la pasta base de la cocaína. Hace poco más de un mes, cuatro personas fueron detenidas por personal de Gendarmería Nacional en Ciudad Alberdi, cuando trasladaban panes de cocaína de altísima pureza. Ese fue el corolario de un año signado por procedimientos de decomiso de cargamentos de marihuana, de cocaína y de plantas de amapola, que son la base del opio. La escalada de procedimientos está indicando la agresividad del accionar de las bandas de narcotraficantes que han encontrado en la incontrolable frontera argentino-boliviana el campo arado para sus "narconegocios". La presencia expansiva del narcotráfico les plantea un desafío organizativo a las provincias del norte y al Gobierno nacional: a las primeras, dada la cercanía con un país productor como Bolivia (que facilita el consumo de cocaína, y lo abarata a precios viles), les reclama políticas de prevención y de contención de las adicciones. Para el Estado nacional, el reto es la planificación de la lucha contra el narcotráfico con dos de sus fuerzas: la Gendarmería, la Policía Federal y las Policías provinciales. Se comprende que la frontera argentino-boliviana es tan extensa que pensar en su control total parecería una utopía. Sin embargo, la magnitud del problema amerita estrategias acordes con la circunstancia. Para la Policía Federal, el reto debería ser el diseño -o la profundización- de políticas de detección de las redes de narcos. En cuanto a la Gendarmería, en 2005 esa fuerza secuestró un 128% más de droga que el año anterior: 2.708 kilos de cocaína, contra 1.190 kilos decomisados en 2004. Esos datos pueden ser mirados desde dos aristas: creció el narcotráfico y se estrecharon los controles. Desde el lado de la prevención de adicciones, se espera que el Gobierno provincial cumpla con el bienvenido anuncio de que se construirá finalmente en Tucumán un centro de recuperación con internación para menores de 18 años. Sin embargo, si bien la franja adolescente es particularmente vulnerable, la deuda sigue pendiente con los adictos mayores de 18 años. También se sabe que, a diferencia de lo que ocurre en los países europeos, muchos de quienes se suman a las redes del narcotráfico lo hacen por necesidad de subsistencia. Un arma eficiente para debilitar las redes de narcotráfico es la generación de fuentes de empleo que sean alternativas dignas al uso del cuerpo, que es lo que muchas veces deben hacer las "mulas" para sobrevivir.
En cuanto a la Policía provincial, el gran desafío para esta fuerza es la capacitación de su personal para encarar una lucha tan compleja y la desarticulación de un sistema de pequeños vendedores, que son lo que les proveen la droga a los adolescentes tucumanos.

Tamaño texto
Comentarios