30 Diciembre 2005 Seguir en 
En Laprida 55, frente a plaza Independencia, se ha remodelado un edificio, propiedad del Estado, que data de la tercera década del siglo pasado y donde últimamente funcionaron dependencias de la Secretaría de Hacienda. En adelante, según se anunció, cobijará diversas unidades oficiales destinadas, respectivamente, a la reconversión del espacio público, a la regularización dominial y a la coordinación de proyectos de infraestructura social.
Es un gran acierto que se haya respetado el exterior de ese inmueble y que se haya optado por remodelar su interior sin modificar la fachada. Se ha obrado así con un sentido de respeto por el patrimonio cultural. Así se ha conservado una elegante línea de arquitectura, que embellece esa cuadra, tan céntrica y transitada. De allí que el local, ahora, impresiona muy gratamente a la vista.
Sería deseable que el criterio se reiterara en otros locales del Estado. Piénsese, por ejemplo, lo mucho que ganaría la estética de la ciudad, aplicando similar tratamiento a las fachadas de las escuelas Rivadavia y Mitre, cuya cuidada arquitectura tanto necesita de un adecuado realce.
Es un gran acierto que se haya respetado el exterior de ese inmueble y que se haya optado por remodelar su interior sin modificar la fachada. Se ha obrado así con un sentido de respeto por el patrimonio cultural. Así se ha conservado una elegante línea de arquitectura, que embellece esa cuadra, tan céntrica y transitada. De allí que el local, ahora, impresiona muy gratamente a la vista.
Sería deseable que el criterio se reiterara en otros locales del Estado. Piénsese, por ejemplo, lo mucho que ganaría la estética de la ciudad, aplicando similar tratamiento a las fachadas de las escuelas Rivadavia y Mitre, cuya cuidada arquitectura tanto necesita de un adecuado realce.







