El que comenzará en cuestión de horas va a ser el año del desafío de la oposición. Porque la provincia necesita que se construyan alternativas. Esa es la responsabilidad de la oposición. El deber que el pueblo les demanda. Debe haber alternativas para que elegir sea posible. Para que la democracia sea factible.
Se requieren opciones para que esto no sea "alperovichismo o nada". Y no por este oficialismo en particular, sino porque todavía están a la vista los resultados de los esquemas en los que nada había frente al orteguismo, al bussismo y al mirandismo, entre otros devastadores "ismos" subtropicales.También 2006 es el año del desafío de la oposición porque, enfrente, el Gobierno ya superó sus retos y se encamina a reformar la Constitución, a habilitar la reelección y a acumular más poder. Con colaboración opositora, por cierto.
En rigor, los tres poderes culminan un año que no les fue aciago. Luego de la crisis de 2001, el Estado ha vuelto a ocupar un lugar central en la vida de los argentinos. En Tucumán, esa tendencia no se refrenó. La Legislatura afronta un incremento presupuestario que traerá no pocas polémicas, pero que la fortalece en materia de recursos reales. Y en el plano político, es innegable que luce más normal que la composición anterior. No hubo escándalos hasta el momento, los bloques demuestran capacidad de convivencia y la oposición no está amordazada. Al menos, no contra su voluntad. Las votaciones por 36 contra cuatro en favor de temas clave, como el presupuesto, casi no tienen antecedentes.
La Corte Suprema de Justicia, en tanto, despide el año en el que protagonizó el único tope contra las desmedidas ansias de la Casa de Gobierno. Los vocales (y no de manera corporativa sino en votación dividida) frustraron que los comicios de constituyentes se realizaran de manera conjunta con los de diputados, impugnando una convocatoria dudosa. El Ejecutivo comprendió que no puede hacer lo que quiere. Y en febrero afrontará elecciones reformistas casi en soledad. En Tribunales también flaquearon los opositores. Dejando a salvo unos pocos planteos razonables, muchos no se hicieron cargo de la decisión de esconderse bajo la cama para no enfrentar al oficialismo, o de sentarse a la mesa como invitados del poder. Prefirieron culpar a los fallos por una u otra actitud.
Y el alperovichismo, pese al "tackle" judicial, cierra un año redondo para sus aspiraciones. Por primera vez desde el 83, un Gobierno local comienza la segunda mitad de su mandato más fortalecido que cuando debutó. La luz de alerta se enciende en la casi nula presencia de opositores. Sobre todo porque esta ha demostrado ser una gestión a la cual le incomoda el marco institucional. Muestra de ello es, por un lado, Lomas de Tafí, un emprendimiento habitacional de centenares de millones de pesos que no fue licitado. Y, por el otro, las varias toneladas de alimentos que luego de pudrirse en un depósito oficial, sirvieron como manjar de cerdos. Nada de luz se echó sobre esa oscura vergüenza.
Mirando más allá de la coyuntura, lo que está faltando es una alternativa al esquema que han extendido los diversos grupos políticos que desde hace un buen tiempo ocupan el poder en el país y en esta provincia. Discutir desde cuándo es así es un ejercicio para otra ocasión. En definitiva, de lo que se trata es de terminar con las redes clientelares para los pobres. De liquidar el sistema que no da una salida a estos sectores y reparte pan para hoy con la amenaza del hambre para mañana. Ese que el oficialismo no sustituirá, porque le sirve como una aceitada herramienta electoral.
Falta una alternativa para que la autonomía municipal y comunal sea algo más que la libertad administrativa en el reparto de bolsones. Algo que -habrá que conceder- ni Tucumán ni esta gestión podrán patentar, porque el fenómeno es añejo y de alcance nacional. En la Argentina, hace mucho que el federalismo suele reducirse a descentralizar el clientelismo en tantas unidades ejecutoras como provincias tiene el territorio.2006 será el año del desafío opositor. Deben surgir alternativas, aunque sea, para creer que hay un plan "B".
29 Diciembre 2005 Seguir en 







