19 Diciembre 2005 Seguir en 
A pesar de tratarse de un tema más que recurrente de nuestros comentarios, es forzoso volver sobre el mal estado en que se encuentran las aceras en varios puntos de nuestra ciudad capital. Ejemplos ilustrativos pueden percibirse en la calle 9 de Julio al 400, vereda del poniente; o en la ochava noreste de San Martín y Maipú; o en Rivadavia y Chile. En las intersecciones de Rivadavia y Uruguay, o de Maipú y Colombia, el lugar de las baldosas está ocupado por altos yuyales, y no se advierte apuro alguno de sus responsables por normalizar la situación.
Como lo hemos dicho incontables veces, la vereda rota dista de ser un tema menor. Crea el peligro de tropezones y caídas, con consecuencias que pueden ser muy graves para las personas ancianas o enfermas. Además, en los días de lluvia, los sectores sin baldosas se convierten generalmente en lodazales que el transeúnte debe sortear.
Arreglar las veredas es, como se sabe, un deber del propietario frentista. La Municipalidad debiera ponerse severa en este asunto, ya que, en San Miguel de Tucumán, prácticamente no existe una cuadra que tenga su superficie en buenas condiciones.
Como lo hemos dicho incontables veces, la vereda rota dista de ser un tema menor. Crea el peligro de tropezones y caídas, con consecuencias que pueden ser muy graves para las personas ancianas o enfermas. Además, en los días de lluvia, los sectores sin baldosas se convierten generalmente en lodazales que el transeúnte debe sortear.
Arreglar las veredas es, como se sabe, un deber del propietario frentista. La Municipalidad debiera ponerse severa en este asunto, ya que, en San Miguel de Tucumán, prácticamente no existe una cuadra que tenga su superficie en buenas condiciones.
NOTICIAS RELACIONADAS







