Políticas de doble mano

Por Angel Anaya. La suspensión de reuniones con empresarios, un tema para analizar.

15 Diciembre 2005
BUENOS AIRES.- Mientras el presidente Kirchner recibía el satisfactorio anuncio del titular de la petrolera Repsol, Antonio Brufau, sobre aumento de 11,6 % de sus inversiones en el país, la celebración del Día del Petróleo se quedaba sin ninguna representación oficial en su gran almuerzo récord de 1.200 invitados. Fue la primera ocasión en que eso ocurre desde hace 22 años y la orden partió de arriba, sin que nadie se la explicase."Estamos muy ocupados", dijeron en la cartera de Planeamiento, a cargo de Julio de Vido. Sin embargo, no era esa la causa, sino diferencias del gobierno con el sector sobre caída de las reservas petroleras. Igualmente, al mismo tiempo, pero en Madrid, el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, suspendió intempestivamente y sobre la hora otra comida con entidades empresariales, sin que se informara sobre las causas. También en este caso las conversaciones del ministro no habían sido todo lo fructíferas que se esperaba y su colega de Economía, Felisa Miceli, se negó a declarar ante el periodismo. Lo poco que se conoce oficialmente de la gira madrileña se está informando hasta el momento desde aquí y no allí, mediante cauces muy controlados. Cada día que pasa, el fastidio con el periodismo independiente es mayor, y ya se sabe que los colaboradores de Kirchner siguen su estilo al pie de la letra. Miceli tiene una misión esencial en Madrid, y es conseguir algún apoyo sustancial en las negociaciones con el Fondo Monetario que se propone el Presidente para enero, pero los banqueros españoles no comparten el rumbo elegido por el Gobierno para combatir la inflación, y los más importantes soportan sus efectos en Argentina.
Nuevamente en Caracas, la ex embajadora ante Hugo Chávez y ahora ministra de Defensa, Nilda Garré, ha insistido en "la nueva concepción democrática de las Fuerzas Armadas", con el agregado de "generar una política de defensa de América del Sur". También como en la oportunidad precedente, la mensajera de Kirchner no precisó ahora en qué consiste tal proyecto, si bien sugiere que hay un cambio de rumbo de la pasada gestión, a cargo del hoy senador ex duhaldista José Pampuro. Consecuentemente, los analistas más suspicaces relacionan esas definiciones con el conocido perfil político de Garré; definido por firmes adhesiones a las banderas antinorteamericanas de Chávez, Castro y Evo Morales. Los más cautelosos, en cambio, precisamente porque reconocen en la ministro esas vocaciones, suponen que se está escapando del severo control presidencial de los mensajes oficiales, cuando la Cancillería se encuentra empeñada a fondo en lograr de Washington suficiente compañía para la negociación con el Fondo Monetario. (De nuestra Sucursal)

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