La tarea de los varitas

El control del tránsito es una tarea de vital importancia y requiere que quienes lo realicen lo hagan a conciencia.

15 Diciembre 2005
Dirigir el tránsito desde una esquina es una tarea de notable importancia. No solamente requiere la mayor atención por parte del empleado municipal encargado de cumplirla, sino también el tino necesario para coordinar sus señales con el resto del movimiento de automotores.
Lamentablemente, todo esto no se cumple siempre. Es muy frecuente que el agente se distraiga, ya que conversa con un compañero o con algún familiar que se le acerca. Como también es común que haga avanzar la fila de vehículos a pesar de que la esquina siguiente se halle bloqueada, con lo cual no hace sino generar los embotellamientos. Además, a veces las indicaciones de las manos aparecen como desganadas y ambiguas, y el automovilista no sabe fehacientemente si se le está indicando que se detenga o que avance.
En suma, es un cometido que parece sencillo y que no lo es, ya que determina nada menos que el orden o el desorden en la calle.
Quienes están encargados de ese trabajo debieran recibir estrictas instrucciones de la superioridad, sobre cómo deben proceder y comportarse. Y cumplirlas estrictamente, en todos los casos.

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