15 Diciembre 2005 Seguir en 
El público sobrepasó las previsiones de los organizadores del VII Megaconcierto de Navidad de la UNT, que se realizó el martes a la noche en Hipódromo. Las expectativas generadas por el repertorio sinfónico-popular, y la participación de alrededor de 350 artistas, convocó a alrededor de 15.000 tucumanos.
Desde temprano, la gente ocupó primero las gradas y luego las sillas ubicadas en el campo, frente al escenario. Muchos temían tener que ver el concierto de pie, y llevaron sus sillas. Los asistentes fueron recibidos por promotores que le entregaron una vela para que sea encendida con "Noche de Paz", de Franz Gruber, para el cierre.
Con puntualidad, el concierto comenzó cuando Roberto Bufo tomó la batuta y guió a la Orquesta Sinfónica de la UNT para interpretar la obertura de la opereta "El Murciélago", de Johannes Strauss.
Mientras algunas gotas de lluvia hacían temer que se repitiera lo ocurrido el año pasado, cuando el viento hizo estragos entre las partituras de los músicos, se sumó el Coro Universitario, el Coro de Jóvenes, la Agrupación Kamay y los solistas Viviana Taberna y Ramón Poliche (voces), Pablo Laura (charango) y Laura Oppedisano (teclado) parta interpretar "La Misa Criolla" de Ariel Ramírez.
Luego siguió "Mbokapú" (Explosiones), de Luis Szarán, con una interpretación del actor Hugo Gramajo, y la zamba "La tempranera" y "Malambo Argentino", con el Ballet Tucumán.
En el cierre, poco antes de que el cielo se iluminara con los fuegos artificales y la platea con las velas, se sumó al escenario el Coro de Niños y Jóvenes Cantores de la UNT para celebrar por anticipado la Navidad. Tras la ovación final, la Orquesta tuvo que hacer un bis, e interpretó nuevamente "Malambo Argentino".
"Fue muy emocionante lo que pasó, porque fue el último Megaconcierto de esta gestión. Ojalá que el próximo rector de la UNT le de continuidad a este evento, que ya es un clásico para los tucumanos", expresó Julio Rosales, secretario de Extensión Universitaria.
El espectáculo se repetirá mañana a las 22 en Aguilares.
Desde temprano, la gente ocupó primero las gradas y luego las sillas ubicadas en el campo, frente al escenario. Muchos temían tener que ver el concierto de pie, y llevaron sus sillas. Los asistentes fueron recibidos por promotores que le entregaron una vela para que sea encendida con "Noche de Paz", de Franz Gruber, para el cierre.
Con puntualidad, el concierto comenzó cuando Roberto Bufo tomó la batuta y guió a la Orquesta Sinfónica de la UNT para interpretar la obertura de la opereta "El Murciélago", de Johannes Strauss.
Mientras algunas gotas de lluvia hacían temer que se repitiera lo ocurrido el año pasado, cuando el viento hizo estragos entre las partituras de los músicos, se sumó el Coro Universitario, el Coro de Jóvenes, la Agrupación Kamay y los solistas Viviana Taberna y Ramón Poliche (voces), Pablo Laura (charango) y Laura Oppedisano (teclado) parta interpretar "La Misa Criolla" de Ariel Ramírez.
Luego siguió "Mbokapú" (Explosiones), de Luis Szarán, con una interpretación del actor Hugo Gramajo, y la zamba "La tempranera" y "Malambo Argentino", con el Ballet Tucumán.
En el cierre, poco antes de que el cielo se iluminara con los fuegos artificales y la platea con las velas, se sumó al escenario el Coro de Niños y Jóvenes Cantores de la UNT para celebrar por anticipado la Navidad. Tras la ovación final, la Orquesta tuvo que hacer un bis, e interpretó nuevamente "Malambo Argentino".
"Fue muy emocionante lo que pasó, porque fue el último Megaconcierto de esta gestión. Ojalá que el próximo rector de la UNT le de continuidad a este evento, que ya es un clásico para los tucumanos", expresó Julio Rosales, secretario de Extensión Universitaria.
El espectáculo se repetirá mañana a las 22 en Aguilares.







