BUENOS AIRES.- Las espectaculares reconversiones públicas de Rafael Bielsa y la confrontación de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) con el presidente Kirchner están siendo observadas aquí como dos señales de atención sobre una crisis eventual entre el poder omnímodo y los hechos. En el caso del ex canciller se trata de la rebeldía al mando presidencial de una de las dos figuras (la otra fue Roberto Lavagna) más calificadas del gabinete en los órdenes interno y externo. La Carbap, por su parte, anunció que a partir del 19 dejará de enviar hacienda a los mercados si se incrementan las retenciones para exportar, con el fin de rebajar precios internos. La decisión provocaría un resultado contrario a los propósitos oficiales, es decir, el aumento de precios invocando la imposibilidad de mantener la oferta. Respecto de Bielsa, su autonomía, más allá de si ingresa o no a Diputados, como se especula ahora, el episodio deja un clímax parlamentario y político que puede perturbar las próximas sesiones del cuerpo para discutir las leyes fiscales. En cuanto a la situación ganadera, Carbap -35.000 productores- ha pedido el apoyo de entidades hermanas, y no puede olvidarse, como ya se señaló aquí, que la decisión presidencial de asumir personalmente la campaña contra la inflación en las góndolas y mostradores puede haber sido un error de Kirchner, pues los rebotes irán a él por carencia de fusibles políticos.
Convergencia conflictiva
En el caso de Bielsa, el eventual debate sobre si puede o no asumir la banca a la que verbalmente renunció puede repetir buena parte de la descarnada discusión que provocaron los hechos de la jornada de recomposición de Diputados. Al menos, la gran lista de opiniones académicas y de legisladores de uno u otro signos que deberán decidir en algún momento, son tan contradictorias como confusas y revelan un nuevo perfil de la Cámara Baja; es decir, la certeza de que ese recinto puede ser el ruedo más crítico para el juego presidencialista, precisamente cuando deben debatirse las prórrogas de impuestos extraordinarios y de superpoderes o facultades especiales que sigue manteniendo el proyecto de Presupuesto 2006. Entre los rubros polémicos se encuentra también el decreto por el cual Kirchner acaba de disponer el uso de remanentes del ejercicio anterior, así como la resistencia oficial a bajar el mínimo no imponible al tributo de Ganancias, planteada inclusive por la CGT. En el caso tributario el oficialismo necesitará una mayoría de 127, de la que estaba lejos antes de los episodios de la reciente sesión de juramentos. (De nuestra Sucursal)







