10 Diciembre 2005 Seguir en 
Parte de la familia de la víctima lloraba desconsoladamente. En el segundo juicio que se realizó en su contra, V. V., fue condenado a 10 años por haber abusado de su hijo biológico cuando este tenía 9 años en un caso que conmocionó a la opinión pública.
En 1999, la madre del pequeño, denunció ante la Policía que su pareja, además de al menor, había abusado de una hermanastra del chico. El caso fue llevado a juicio en 2002, pero un tribunal decidió absolverlo al no haber encontrado las pruebas necesarias para condenarlo.
Sin embargo, la fiscal de Cámara, Juana Prieto de Sólimo, apeló el fallo y la Corte Suprema de Justicia, después de analizarlo exhaustivamente, decidió respaldar el fallo sobre el caso de la hijastra, pero declaró nula la sentencia para el caso del otro menor.
V., entonces, volvió a sentarse ante un tribunal penal que, en esta oportunidad, estuvo integrado por los miembros de la sala II, Emilio Herrera Molina, César Vera y Alberto Piedrabuena. Durante varias jornadas (el juicio tuvo varios cuartos intermedios), los presentes a las audiencias se conmovieron al escuchar los relatos de los testigos presentados por la fiscal. Incluso se escuchó nuevamente el testimonio del menor, que fue dramático. El chico contó con el asesoramiento de una defensora de Menores.
Prieto de Sólimo, en un extenso alegato, pidió que se lo condenara a 20 años al haberse confirmado, mediante pericias, el abuso sexual. La defensora Clara Suárez Amado pidió, en cambio, la absolución al considerar que no había pruebas y acusó a la madre de haber inventado esta historia para perjudicar a su ex pareja.
Perjudicado
V., antes de conocerse el fallo, se sentó ante el tribunal y, en una larga declaración juró ser inocente. "Esta mujer ha inventado toda esta historia para perjudicarme. Ya no puedo salir a la calle porque los medios de comunicación mostraron mi rostro", aseguró el acusado que estuvo alojado durante 27 meses en el penal de Villa Urquiza y que actualmente se encontraba en libertad. Los jueces no sólo decidieron condenar por unanimidad a V., sino que además, hasta que la sentencia esté firme, no podrá acercarse a 300 metros donde se encuentren su hijo, hijastras y ex pareja. Además, tendrá que presentarse ante el tribunal cada 15 días. Cuando se confirme el fallo, el imputado deberá regresar al penal de Villa Urquiza.
"Creo que ahora puedo decir que hay Justicia en esta provincia. La condena que recibió es justa. Pero todo esto es gracias a la fiscal. Ella fue la que peleó, no sé qué pasará en esta provincia el día que se retire", argumentó la madre de la víctima.
Los fundamentos del fallo se darán a conocer el viernes 23 de este mes. La defensa ya adelantó que apelará la sentencia.
En 1999, la madre del pequeño, denunció ante la Policía que su pareja, además de al menor, había abusado de una hermanastra del chico. El caso fue llevado a juicio en 2002, pero un tribunal decidió absolverlo al no haber encontrado las pruebas necesarias para condenarlo.
Sin embargo, la fiscal de Cámara, Juana Prieto de Sólimo, apeló el fallo y la Corte Suprema de Justicia, después de analizarlo exhaustivamente, decidió respaldar el fallo sobre el caso de la hijastra, pero declaró nula la sentencia para el caso del otro menor.
V., entonces, volvió a sentarse ante un tribunal penal que, en esta oportunidad, estuvo integrado por los miembros de la sala II, Emilio Herrera Molina, César Vera y Alberto Piedrabuena. Durante varias jornadas (el juicio tuvo varios cuartos intermedios), los presentes a las audiencias se conmovieron al escuchar los relatos de los testigos presentados por la fiscal. Incluso se escuchó nuevamente el testimonio del menor, que fue dramático. El chico contó con el asesoramiento de una defensora de Menores.
Prieto de Sólimo, en un extenso alegato, pidió que se lo condenara a 20 años al haberse confirmado, mediante pericias, el abuso sexual. La defensora Clara Suárez Amado pidió, en cambio, la absolución al considerar que no había pruebas y acusó a la madre de haber inventado esta historia para perjudicar a su ex pareja.
Perjudicado
V., antes de conocerse el fallo, se sentó ante el tribunal y, en una larga declaración juró ser inocente. "Esta mujer ha inventado toda esta historia para perjudicarme. Ya no puedo salir a la calle porque los medios de comunicación mostraron mi rostro", aseguró el acusado que estuvo alojado durante 27 meses en el penal de Villa Urquiza y que actualmente se encontraba en libertad. Los jueces no sólo decidieron condenar por unanimidad a V., sino que además, hasta que la sentencia esté firme, no podrá acercarse a 300 metros donde se encuentren su hijo, hijastras y ex pareja. Además, tendrá que presentarse ante el tribunal cada 15 días. Cuando se confirme el fallo, el imputado deberá regresar al penal de Villa Urquiza.
"Creo que ahora puedo decir que hay Justicia en esta provincia. La condena que recibió es justa. Pero todo esto es gracias a la fiscal. Ella fue la que peleó, no sé qué pasará en esta provincia el día que se retire", argumentó la madre de la víctima.
Los fundamentos del fallo se darán a conocer el viernes 23 de este mes. La defensa ya adelantó que apelará la sentencia.
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