09 Diciembre 2005 Seguir en 
“He visto inflaciones del 250% anual. A las empresas, la inflación les impide elaborar un plan estratégico, porque no sabemos qué es lo que nos depara el futuro; pero mucho más daño le hace a la población en general, sobre todo a los que menos tienen, porque les licua sus pocos ingresos”. El concepto pertenece al empresario Oscar Castillo, cuya firma está pronta a cumplir 82 años de vida, con presencia en cada una de las provincias del NOA.
El comerciante cree que es precisamente el aumento en el costo de vida lo que puede atentar contra el período de crecimiento que podría continuar en 2006. “Seguimos creciendo y dando fuentes de trabajo porque tenemos fe en los recursos naturales y humanos de nuestro país”, sostuvo Castillo. Recordó que la empresa opera en una región que no es la más favorecida del país. “Hemos visto a muchos competidores nuestros que han quedado en el camino. El secreto de por qué seguimos creciendo es que invertimos en el país, tenemos sumo cuidado con los clientes y mantenemos motivado a nuestro personal”, reveló. Consideró que el control de precios por parte del Estado para frenar la inflación es un parche. “La historia lo probó; puede servir, pero por cortos períodos. La inflación se produce por la emisión monetaria para comprar dólares, y por la presión gremial por mejores sueldos”, sentenció.
Castillo calificó de muy positivas las mejoras logradas en los hospitales tucumanos y en el sistema de seguridad, con más policías en la calle y mejor equipados. Pero objetó la presión fiscal que existe en la provincia, que resta competitividad frente a otros distritos del país.
Por último, el empresario se quejó por el monopolio aeronáutico que existe en la Argentina, con una sola compañía que ofrece vuelos de Tucumán a Buenos Aires, y aseguró que él estaría dispuesto a participar de un proyecto para crear una aerolínea regional con aviones pequeños, como existen en Estados Unidos y en Brasil.
El comerciante cree que es precisamente el aumento en el costo de vida lo que puede atentar contra el período de crecimiento que podría continuar en 2006. “Seguimos creciendo y dando fuentes de trabajo porque tenemos fe en los recursos naturales y humanos de nuestro país”, sostuvo Castillo. Recordó que la empresa opera en una región que no es la más favorecida del país. “Hemos visto a muchos competidores nuestros que han quedado en el camino. El secreto de por qué seguimos creciendo es que invertimos en el país, tenemos sumo cuidado con los clientes y mantenemos motivado a nuestro personal”, reveló. Consideró que el control de precios por parte del Estado para frenar la inflación es un parche. “La historia lo probó; puede servir, pero por cortos períodos. La inflación se produce por la emisión monetaria para comprar dólares, y por la presión gremial por mejores sueldos”, sentenció.
Castillo calificó de muy positivas las mejoras logradas en los hospitales tucumanos y en el sistema de seguridad, con más policías en la calle y mejor equipados. Pero objetó la presión fiscal que existe en la provincia, que resta competitividad frente a otros distritos del país.
Por último, el empresario se quejó por el monopolio aeronáutico que existe en la Argentina, con una sola compañía que ofrece vuelos de Tucumán a Buenos Aires, y aseguró que él estaría dispuesto a participar de un proyecto para crear una aerolínea regional con aviones pequeños, como existen en Estados Unidos y en Brasil.







