El ingeniero Luis Chrestia, como administrador en dos oportunidades de Vialidad de la Provincia, fue un gran propulsor de construcción de caminos a lo largo y ancho de Tucumán, pero muy especialmente en San Pedro de Colalao. Con respecto al tramo que une a la villa veraniega con Hualinchay primero hizo 14 kilómetros hasta esa localidad y luego concretó la adjudicación del proyecto de trazado de 80 kilómetros desde Hualinchay a Tolombón, que al renunciar al cargo su sucesor lo dejó sin efecto. Al asumir nuevamente en la gobernación de Sarrulle, en la década del 70, lo continuó por administración, y luego se paralizó con el cambio de gobierno. En la década del 80 el ingeniero Ungherini impulsó otra vez el camino que ahora las fuerzas vivas de Tolombón y de San Pedro de Colalao han celebrado recientemente. Los gobiernos de Salta y de Tucumán se proponen, con la ayuda de Dios, concretar por fin esta ruta interprovincial.
Juan Manuel Paz
juanmanuelpaz@hotmail.com
ESPEJITOS
Hablar mal de los años 90, en materia económica, se ha convertido en el deporte preferido de cuanta persona tenga un micrófono o una lapicera en la mano, dentro de los medios. También lo es de los que nos gobiernan. Ahora, comienzan a decir que no habrá intervención de precios, etcétera, previéndose una inflación no pensada. Dentro de estas manifestaciones, comenzamos a escuchar que les exigen prudencia a los empresarios y comerciantes, como si ellos fueran los responsables de las subas de precios. Tienen su negocio para ganar plata y ganarán lo que más puedan porque así es la vida comercial. Es hora de que dejen de mentir al pueblo y de una vez por todas se den cuenta de que la inflación es sólo responsabilidad del Estado y resultado de sus políticas. Técnicamente, y contemplando los errores que hubo, los años 90 fueron por lejos mucho mejores que el actual. De hecho, el salario tenía mayor capacidad de compra que ahora. Pero claro, las luchas sin cuartel que libran los políticos por el poder hicieron que un día decidieran que lo hecho estaba mal y rompieron todo. La estabilidad monetaria que se logró en la década pasada fue lo más importante que se hizo en Argentina en los últimos 50 años. Estamos viajando al pasado, nos vamos a los años 70 y 80. Nuestros hijos no los vivieron y por eso gran parte de la población actual, que votó días pasados, no puede saber lo que viene. Esto no es ni derecha ni izquierda, como alguno pensará. Esto es la realidad del mundo de hoy, y si no, miremos hacia Europa, donde hay países socialistas con monedas fuerte. Esta es la verdad. Lo nuestro son espejitos de colores.
Mario Bancalari
Las Acacias 200
Yerba Buena-Tucumán
MICROCENTRO
Alejandro, desafiado en Frigia a desatar el indisoluble "Nudo gordiano", resolvió el problema partiéndolo de un sablazo. Ojalá fuera tan simple desanudar los problemas de nuestro microcentro, caótico cambalache urbanístico, donde la ineptitud, la indiferencia y la banalidad se fueron amontonando al azar. Oficinas públicas, comercios, bancos, edificios, sanatorios, colegios, hoteles, restaurantes, cafetines, guarderías, peatonales absurdas, etcétera, adonde accede el 70% del tránsito vehicular y peatonal de la capital y ciudades satélites, desbordaron la capacidad de contención de un trazado con manzanas cuadradas, calzadas de 7,50 m muy cerca de veredas de 1,50 m, reminiscencia del milenario Castrum romano. Descentralizar actividades hacia zonas de menor densidad; peatonalizar gradualmente los accesos a plaza Independencia, racionalizar el tránsito automotor; reducir los índices de contaminación -los más altos del país aplicando las ordenanzas, son sólo algunas de las posibilidades que deben discutirse urgentemente para terminar con una ciudad que diariamente se vuelve inhabitable. El aire envenenado del centro ya mató su último gorrión.
Dante Diambra Caporaletti
Av. Sarmiento 947
S.M. de Tucumán
LA ESPERANZA
En respuesta al documento del Episcopado, el presidente Kirchner se esfuerza en hacernos recordar que en los 70 existieron las persecuciones, las desapariciones y las torturas. Pero se olvida de las perpetradas por la otra facción y calla las persecuciones, las torturas con picana, la obligación de ponerse brazaletes en señal de duelo, la condición de estar afiliado al partido para conseguir cubiertas, etcétera, de los 50. Está haciendo reaprender a odiar. Es peligroso. Asumió con el 22% de los votos ; busca ampliar su base de poder, y le va bien con el método confrontativo. Comarcanamente ya se conoce a los candidatos a constituyentes del oficialismo, todos "expertos" constitucionalistas; la vergüenza no existe. Estas y otras lindezas llevan a preguntar sobre la diferencia entre tomar y retener el poder con bolsones, punteros, uso del dinero público para comprar voluntades, o sea una parodia de democracia, y la otra, mediante golpes de Estado. Unos y otros engañan con falsas promesas a los desposeídos de siempre, a quienes los empobrecen cada vez más. Los principios son usados como pantalla. La diferencia radica en el infantilismo de uno y la hipocresía del otro. Lo que distingue a la democracia de otros sistemas no son los fines sino los medios. No se debe ser pesimista. Tampoco un optimista intransigente. Sería una ingenuidad. La esperanza está en que la mano que maneje los destinos de la sociedad sea justa, racional, direccionada y duradera. Alguna vez.
Mario Alberto Ricci
Antártida Argentina 399
Yerba Buena-Tucumán
VETERANO DE MALVINAS
El 28/10 cumplió dos años la Ley 7.302. La norma fue promulgada por el entonces gobernador de la provincia Julio Miranda, y en su artículo 2º dice: "el Poder Ejecutivo reglamentará la presente ley en un plazo no mayor de 30 días, a partir de la fecha de su promulgación". Dicha norma aún no fue reglamentada, motivo por el cual todavía seguimos divagando día a día por Mesa de Entradas de la Casa de Gobierno, esperando vanamente ser atendidos por el gobernador. La reglamentación de esta ley devolverá la dignidad y el honor a más de 800 soldados que, con sólo 18 años, estuvieron dispuestos a dar su vida por la patria. Gobernador, usted siempre dijo: "por la ley todo". Puede entonces dar respuesta a 23 años de olvido y discriminación.
Hugo Luis Vargas
Barrio Gráfico II
Sector II Manz. "F"-C.24
Las Talitas (Tucumán)
LA CIUDACITA
Con motivo de las cartas publicadas sobre La Ciudacita y, como participante de una expedición de parapentistas a ese sitio, deseo hacer algunas observaciones: 1) el lugar carece de toda señalización que indique su carácter histórico y patrimonial; 2) es absurdo sostener que quien llega a esos lugares pueda hacer algún daño: a 4.700 metros de altura y con un equipo que usamos los parapentistas y que pesa 47 kilos, se hace un mundo hasta levantar la taza de té que tomamos para sobrevivir; 3) a todo residuo producido por nosotros (por mínimo que fuera), así como a los dejados por anteriores excursionistas, los colocamos rigurosamente en una bolsa, que trajimos al regreso, a pesar del esfuerzo extra que implicaba; 4) es absurdo inventar daños supuestos en La Ciudacita. Los quejosos debieran mirar más cerca. Por ejemplo, en dirección a los menhires de El Mollar, que fueron paseados por todas partes (con el consiguiente deterioro), sin tener hasta la fecha, que sepamos, ubicación definitiva y científicamente adecuada.
Thany Ruiz
San Martín 3.101
S.M. de Tucumán
TELEVISION
Hoy es ordinario e inculto todo aquel que pretende figurar basándose en la incultura generalizada y, lamentablemente, la televisión logra éxito en su malsano propósito, o sea, obtener una clase de persona a la que no le importe el prójimo. Para los pocos que reaccionan ante la inmundicia de muchos programas que se ofrecen a niños, jóvenes y adultos que aún creen que se puede elevar el nivel de vida ético, felicito por la perseverancia en esta difícil lucha.
Hipólito A. Delgado
Bulevar 9 de Julio 2.080
Yerba Buena-Tucumán







