22 Noviembre 2005 Seguir en 
La suba generalizada de los precios provoca preocupación. En una recorrida que realizó LA GACETA por varios supermercados, los consumidores no ocultaron su malestar ante el incremento de la mayoría de los productos y de los alimentos. Pero los supermercadistas afirman que el malestar que causa la inflación entre la sociedad no afectó, por ahora, las ventas.
"A veces, los aumentos no se notan a simple vista porque son de cinco o diez centavos por producto; pero, después, en la caja, se siente el terror. Me parece que tendremos un fin de año terrorífico. La carne, el pollo y la verdura misma suben muchísimo", afirmó Teresa Martínez. Otra ama de casa, Julia Galip, sostuvo que en el almacén de barrio, a veces, se encuentran mejores precios que en los súper.
"El kilo de papa aquí está a $ 1,30 y en el barrio donde yo vivo lo consigo a $ 0,80", dijo al ser consultada en la entrada de un supermercado. "Hay que saber aprovechar las ofertas. Por ejemplo, el kilo de pollo lo ponen a $ 3,29, pero sólo un día. Después sube a más de $ 4", dijo Irma González, otra ama de casa.
Sin embargo, la gran cantidad de público que se puede observar en los supermercados parece confirmar lo que afirman los gerentes de las principales cadenas que operan en Tucumán: las ventas no bajaron, a pesar de los incrementos. "La gente, a pesar de los aumentos, sigue comprando, más o menos, la misma cantidad. Noviembre fue un mes de buena venta, no excelente, pero sí normal", aseguró el gerente de una cadena de supermercados que opera a nivel nacional. Las amas de casa aceptaron que, a pesar de las subas, no dejan de comprar los productos que consumen habitualmente.
Desde la Asociación de Defensa al Consumidor (Adelco) recomendaron a los tucumanos que sean cautos a la hora de salir de compras. "Los comerciantes crean la necesidad de adquirir cosas. El mes que viene habrá mucho dinero en la plaza porque se pagarán el sueldo y el aguinaldo juntos. Si se gasta de más, después se pasará un largo enero sin recursos", advirtió Angela de Sorrentino, de Adelco Tucumán.
"A veces, los aumentos no se notan a simple vista porque son de cinco o diez centavos por producto; pero, después, en la caja, se siente el terror. Me parece que tendremos un fin de año terrorífico. La carne, el pollo y la verdura misma suben muchísimo", afirmó Teresa Martínez. Otra ama de casa, Julia Galip, sostuvo que en el almacén de barrio, a veces, se encuentran mejores precios que en los súper.
"El kilo de papa aquí está a $ 1,30 y en el barrio donde yo vivo lo consigo a $ 0,80", dijo al ser consultada en la entrada de un supermercado. "Hay que saber aprovechar las ofertas. Por ejemplo, el kilo de pollo lo ponen a $ 3,29, pero sólo un día. Después sube a más de $ 4", dijo Irma González, otra ama de casa.
Sin embargo, la gran cantidad de público que se puede observar en los supermercados parece confirmar lo que afirman los gerentes de las principales cadenas que operan en Tucumán: las ventas no bajaron, a pesar de los incrementos. "La gente, a pesar de los aumentos, sigue comprando, más o menos, la misma cantidad. Noviembre fue un mes de buena venta, no excelente, pero sí normal", aseguró el gerente de una cadena de supermercados que opera a nivel nacional. Las amas de casa aceptaron que, a pesar de las subas, no dejan de comprar los productos que consumen habitualmente.
Desde la Asociación de Defensa al Consumidor (Adelco) recomendaron a los tucumanos que sean cautos a la hora de salir de compras. "Los comerciantes crean la necesidad de adquirir cosas. El mes que viene habrá mucho dinero en la plaza porque se pagarán el sueldo y el aguinaldo juntos. Si se gasta de más, después se pasará un largo enero sin recursos", advirtió Angela de Sorrentino, de Adelco Tucumán.








