Rubia, escultural, de unos ojos azules que casi duelen cuando la cámara los toma en primer plano, la conductora recibe a LA GACETA en los inmensos estudios de Endemol, ubicados en el exclusivo barrio de Palermo Viejo (hoy, Palermo Hollywood), mientras deja la posta a su compañero, Leo Montero. "Hace mucho tiempo que estoy en la televisión y podría decirse que soy casi un producto televisivo", confiesa entre risas.
Simpática, con un vestido que deja al descubierto sus hombros y brazos trabajados durante horas de aparatos en el gimnasio, Trápani cuenta cómo es hacer un magazine, después de haber estado durante mucho tiempo al frente del noticiero de Telefé. "Y... sí, fue un cambio muy grande. Imaginate que yo siempre estuve vinculada al periodismo. Me preparé para hacer exclusivamente eso. Pero luego me ofrecieron la oportunidad de hacer este ciclo y, aquí estoy. Y me divierto mucho", relata.
-Eso se nota a simple vista. Juegan, se ríen a más no poder y hasta toman mate detrás de cámara. ¡Es el trabajo ideal!
Es verdad. Aunque también tiene sus cosas. Hay mucha gente que trabaja en la producción para que podamos brindar un ciclo de gran nivel. El objetivo del programa es entretener, tirar buenas ondas y mantener informada a la gente. Es decir, salir de la estructura rígida de un noticiero.
-¿Y no extrañás las noticias?
Me siento muy cómoda haciendo esto. Lo de los noticieros fue una etapa que quedó atrás. De todas formas, con este ciclo, trato de mezclar el periodismo con el entretenimiento. Yo, por ejemplo, soy la encargada de presentar las noticias del día o de hacer algunas entrevistas un poco más duras. Pero, te repito, la onda del programa es otra.
-¿Qué opinás de la guerra por el rating, que cada vez se cobra nuevas víctimas?
Hace muchos años que trabajo en televisión y ya tengo un poco asumido esto del rating. Siempre leo las planillas con las mediciones. Pero he aprendido a trabajar sin que los números del rating me afecten tanto. De hecho me importa más hacer un buen programa que tener una medición alta. Hay muchos programas que están al tope y que, sin embargo, no tienen calidad. Claro que la competencia, cuando es sana, siempre es positiva. Y por eso creo que debe haber este tipo de competencia en la TV. Pero no me gusta cuando se vuelve desmedida y se pierde la ética. Eso de despedir a una persona al aire, en medio de un programa, sólo para conseguir unos puntos de rating me parece de una bajeza extrema. No soy de las que hacen cualquier cosa por el rating.
Paula Trápani se muestra firme en sus convicciones. No en vano se preparó arduamente en distintas disciplinas. Aunque su actual etapa comenzó cuando todavía era una chica seria en Telefé Noticias y Nicolás Repetto le propuso hacer un par de fotos para su ciclo "Sábado Bus", de esas que en la producción tenían de todo, menos ropa.
La conductora confesó que al principio se negó porque creía que las fotos podían arruinar su futuro como periodista. Pero, ante la insistencia, aceptó. Fue así como apareció impactante, vestida de Eva, sólo cubierta por unas cuantas hojas. Eso bastó para convertirla en la nueva estrella de los medios, algo que no le gustó para nada a su compañera de canal, la tucumana Cristina Pérez. Por aquellos días se habló mucho de una supuesta enemistad profesional entre ambas presentadoras (negado sistemáticamente por ambas), que habría acelerado la decisión de Paula de dejar el noticiero y buscar otros horizontes profesionales. Y no tardó en conseguirlos. Estudió teatro, hizo algunas apariciones en ciclos de ficción, como la comedia "Casados con hijos" y hasta fue la cara de una conocida marca de agua mineral. "No me puedo quejar. Me fue bien con las decisiones que he tomado", cuenta.
- ¿Volverías a actuar?
La actuación me ha permitido explorar otros aspectos de mi personalidad, mi lado histriónico, por así decirlo. Pero no estoy interesada en convertirme en actriz de tiempo completo, al menos por el momento. La conducción es lo que me está llenando y creo que voy a seguir en este camino un largo trecho.







