Murió la actriz Laura Hidalgo, mujer fatal

Había nacido en Rumania en 1927. La morocha de ojos claros fue una de las divas más importantes del cine argentino en los años 50.

20 Noviembre 2005
Buenos Aires.- Laura Hidalgo, que se encontraba retirada viviendo en California y que fue una de las divas más importantes del cine argentino en los años 50, falleció el viernes a los 78 años.
Hidalgo, que nació en Rumania en 1927 con el nombre Pesea Faerman y le debe su nombre artístico a Armando Bo, es recordada por sus trabajos en "El túnel" (1952), de León Klimovsky; "La bestia debe morir" (1952), de Román Viñoly Barreto; "Armiño negro" (1953), de Carlos Christensen, y "Caídos en el infierno", de Luis César Amadori (1954).La actriz llegó a la Argentina siendo una niña, proveniente de Rumania. En Buenos Aires estudió en la Escuela de Arte Escénico de la Sociedad Hebraica Argentina, donde tuvo como compañeros a David Stivel, Alberto Berco y Daniel Tedeschi.
Morocha, de ojos claros, especial para roles de mujer fatal, Hidalgo debutó en el cine argentino en "Su última pelea" (1949), dirigida por Armando Bo, quien se encargó de seleccionarla en un concurso de nuevos valores organizado por la revista Antena.
Luego Hidalgo trabajó en las películas "Cinco grandes y una chica", "El Morocho del Abasto", "Juan Mondiola" y "Derecho viejo", aunque tuvo su primer protagónico en "La orquídea" (1951), de Ernesto Arancibia.
En su filmografía, también se destacan "Más allá del olvido" (1956), de Hugo del Carril, y "Las campanas de Teresa" (1957), de Carlos Schlieper. Hidalgo formó pareja con galanes de la época como Alberto de Mendoza y Carlos Thompson.
Estuvo casada con Narciso Ibáñez Menta, con quien trabajó en tres puestas teatrales: "El fabricante de piolín", de Carlos Gorostiza; "La muerte de un viajante", de Arthur Miller, y "F.B.", de Enrique Suárez de Deza.
A mediados de los años 50, viajó a México donde filmó las películas "El tren expreso", de León Klimovsky, y "La mafia del crimen", de Julio Bracho. En 1957, la actriz se casó con el arquitecto Manuel Rosen y se radicó en ese país.
Regresó en 1987 para presentar el libro de poemas "La casa a cuestas" y para recibir la Cámara Pathé como reconocimiento a su labor cinematográfica que le entregó el Museo del Cine. (Télam)

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