CARTAS

18 Noviembre 2005
CHUSCHA
Agradezco a la directora, a las maestras, a los enduristas y a LA GACETA (16/11) por haber logrado conmover mi corazón al contar la maravillosa historia de los niños de Chuscha. Ante ese soplo vivificador, mis dudas retomaron la certidumbre. Mi patria renacía con ímpetu. Las desgracias del exagerado mercado de consumo que envuelve en niebla a la gran mayoría de nuestros niños y adolescentes cobraron en esos pequeños la esperanza de la pureza. Una foto de la Argentina del norte, que debe recorrer el mundo, como ejemplo de vida. Una historia que compromete profundamente a nuestros gobernantes y a nuestra sociedad, tan llena de enconos y un poco vacía de sentimientos, de presencia para poner las herramientas necesarias, para que puedan estos niños, como tantos otros, seguir estudiando para lograr otra posibilidad más, aparte de la maravillosa y bendita tarea de trabajar el campo.
Juana Sadir de Asfoura
Salta 520
S. M. de Tucumán

INSEGURIDAD
Próximo a cumplir un año, el "ambicioso operativo de seguridad" -según palabras de altos funcionarios- implementado en Yerba Buena no logra parir resultados positivos. En un importante acto se puso en funciones a 100 agentes de la denominada Patrulla Urbana. Estos jóvenes carecían de medios de comunicación, armamento, capacitación adecuada y, obviamente, de experiencia. En no pocas oportunidades advertí a estos funcionarios que el plan no caminaba. También señalé que se producía una migración de efectivos hacia otros municipios. Los que no migraban eran los delincuentes, que no tardaron en encontrarle la "vuelta a la rosca". A pesar de la muy buena voluntad de los agentes en cuestión, se produjeron asaltos, robos y hurtos sin que pudieran hacer mucho para evitarlos. Hoy, este operativo, de ambicioso no tiene nada. De los 100 agentes (iban a ser 150) sólo unos 30 alternan en turnos por estos lares. En una incoherencia del Ministerio de Seguridad Ciudadana, se aspira a debilitar las estructuras policiales clásicas en número y capacidad de mando, y se impulsa la estrategia del "policía en la calle", que no tiene armas y, si las tiene, no sabe usarlas, no entiende de procedimientos y se halla a merced de una estructura de mando que no termina de saber qué se espera de ella. En Yerba Buena, los asaltos y los robos son diarios. Eso sí, una escasa cantidad de chicos vestidos de azul y bien dispuestos sobre la principal avenida pueden no saber cómo protegernos, pero... ¡qué sensación de seguridad nos brindan!
Pablo Mirande
pablomirande@hotmail.com

REFORMA
Los tucumanos estamos ya, al parecer, en un camino sin retorno hacia la reforma de nuestra Constitución. Y digo esto porque pareciera que todo ya está dicho: se realizarán elecciones de convencionales, no importa si es o no experto en algún tema; es un hecho político. Nada más equivocado que esta idea, porque una Constitución debe ser la ley suprema y ser respetada a rajatabla precisamente por los políticos. Por lo tanto, no puede ser tomada como una elección cualquiera, donde los mismos políticos impongan sus reglas de juego. Todos sabemos que Tucumán tiene tres universidades de prestigio. ¿Por qué, entonces, no se recurre a esos hombres y mujeres que sí jugarán su prestigio en lograr un modelo de Constitución? Siempre he sido partidario de los consensos; por supuesto, cuando las cosas son serias. Por lo tanto, creo que, en este caso, lo más atinado sería consensuar, entre todos los representantes institucionales, para que sean nuestros universitarios los que emulen a aquellas mentes brillantes que hace casi 100 años nos legaron la Constitución tucumana.
Enrique Julio Ortega
Tucumán 148
Tafí Viejo-Tucumán

TRANSPORTE URBANO
Tenemos una gran oportunidad de mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud ahora que tanto el Gobierno nacional, a través de subsidios, como el provincial y los bancos, con sus créditos, se aprestan a insuflar fondos a los empresarios del transporte de pasajeros para la renovación de sus unidades. En ese contexto, los gobiernos provincial y nacional podrían hacer un esfuerzo más y demostrar su real interés por la salud de la población, promoviendo el cambio de uso del gas-oil por GNC. Es hora de que los funcionarios tomen conciencia y de que los ciudadanos exijamos que los empresarios del transporte nos dejen de agredir y de enfermarnos con las partículas finas, producto de la combustión del gas-oil. Estas partículas contienen sustancias como el nitrobenzanthrone, clasificado el de más alto poder cancerígeno y mutagénico que se conozca hasta el presente.
Carlos Argañarás
Laprida 471
S.M. de Tucumán

RUIDOS MOLESTOS
Comienza noviembre y se cumple un año desde que hicimos la primera presentación ante la Dipsa (en ese tiempo Dipasa), solicitando su intervención por las molestias y los ruidos que produce un gimnasio que se ha instalado en la planta baja de nuestro edificio. En ese tiempo les hicimos llegar otra nota. Concurrimos personalmente más de diez veces y, a pesar de que vinieron ya cuatro inspectores, hasta ahora no se ha tomado ninguna medida. Además de las molestias y de los ruidos mencionados, este lugar es un peligro potencial, pues tenemos entendido que no tiene ningún elemento de seguridad y cualquier problema que en él se produjera, afectaría nuestro edificio, que tiene 40 departamentos ocupados.
María Luisa Carniellis
Salas y Valdés 1.200
S. M. de Tucumán

PAMI
Se publican a diario notas sobre las dificultades que tienen los afiliados del PAMI. Los testimonios parecen caer en saco roto, pues los funcionarios del organismo no niegan ni afirman: solamente "ni". La burocracia supera los padecimientos de los abuelos. Estos están enfermos y no tienen la suficiente capacidad de entender este merengue de los servicios de salud que no se les brinda a los turnos, con demoras de más de un mes, con especialistas o intervenciones quirúrgicas. Es una odisea diaria obtener los medicamentos gratuitos. Por un lado, se avanza, y por el otro, se retrocede. Aquí la vida es ya un lujo disponible sólo para quien pueda pagarlo. La Delegación Tucumán del PAMI siempre se las ingenia para hacerles saber, y sentir, que (en el mejor de los casos) no puede garantizar a sus ciudadanos el derecho a la vida.
Ana María Ferrari
Santiago 1.517
S. M. de Tucumán

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