"Siempre es un placer regresar a la Argentina"

Joan Manuel Serrat habló de su salud, de su producción y de su relación con el país. La poesía.

DE BUEN HUMOR. Serrat parece estar totalmente repuesto de su enfermedad.
DE BUEN HUMOR. Serrat parece estar totalmente repuesto de su enfermedad.
17 Noviembre 2005
Buenos Aires.- El cantautor catalán Joan Manuel Serrat afirmó respecto al espectáculo "Serrat 100x100" que presentó el martes en el teatro Gran Rex, junto al pianista Ricard Miralles, que "hemos recuperado las canciones de siempre para dejarlas en paños menores".
El cantante, de excelente humor, con buen semblante y totalmente recuperado de su enfermedad que lo mantuvo alejado de los escenarios por más de dos años, dijo que "siempre es un placer regresar a la Argentina, a la que la siento como mi casa, ya que vengo desde que tenía 24 años y ahora tengo 61, miren si pasaron los años".
Respecto a su salud confesó: "mi urólogo fue terminante con la necesidad de la operación (de cáncer de vejiga), así lo hice y realicé la recuperación en forma ordenada".
"Ahora me siento muy bien -aseguró-, con ganas de subir a los escenarios, tomando las cosas de otra manera y poniendo énfasis en el arraigo, en mis hijos, mis nietos, mi familia, quienes estuvieron conmigo en los momentos difíciles".
A pesar del éxito con los temas basados en textos de grandes poetas como Miguel Hernández, Antonio Machado, Rafael Alberti o Mario Benedetti, admitió: "los poetas no me buscaron a mi, sino yo a ellos, pero ahora estoy más preocupado por mis propias canciones, las que salen de mi cabeza, no en tomar palabras de otro". "Creo en una función social de la canción -reflexionó-, componer es mi oficio, la manera de expresarme y la base de mi relación con la gente en estos 43 años de carrera, que no fueron en vano".
A pesar de que el tema de la edad resultó recurrente en la charla, Serrat aseguró que "no le tengo miedo al paso del tiempo, todavía tengo muchas cosas por hacer como grabar discos, escribir temas o salir de gira. Para mí, el peso de tiempo depende de cómo uno se sienta". Sin asumir militancia alguna pero sin renunciar al compromiso con la gente, el cantautor catalán aseguró: "jamás pensé que con el arte podía cambiar el mundo. Las guitarras, las flautas o las voces, acompañan a la gente en su dolor, pero no impiden las guerras. Sólo quiero que mis canciones perduren en el tiempo, como las de tantos otros". (Telam)

Tamaño texto
Comentarios