"El arte cumple el papel del diálogo y de la solidaridad"

El director polacto Zanussi presentó su último filme en Buenos Aires. El mercado europeo se debilita cada día más, afirmó.

CINEASTA DE LA POSGUERRA. El director reflexiona con sus películas.
CINEASTA DE LA POSGUERRA. El director reflexiona con sus películas.
16 Noviembre 2005
BUENOS AIRES (Especial para LA GACETA).- Krzysztof Zanussi es una de las figuras relevantes de la cultura polaca de las últimas cuatro décadas. Director, guionista y productor, Zanussi integra en su país la llamada tercera generación, tras la primera, con Wajda, Munk, Kawalerowicz, Has, y la segunda, con Skolimowski y Polanski, entre otros.
La gran marca de su filmografía ha sido dar cuenta de las transformaciones sufridas por Polonia desde una postura profundamente reflexiva respecto de los valores humanos. Considerado por muchos como el cineasta polaco de posguerra, Zanussi ha abordado en su extensa obra diferentes géneros, y ha revelado en cada uno de sus filmes algo así como una marca autoral focalizada en la presencia de inquietudes que aluden al campo de lo histórico-social, de lo metafísico, más precisamente hacia las reflexiones de orden ético-filosóficas.

-¿Cuál sería el papel que cumplen el arte y el cine?
- Es el papel del diálogo, de la lucha contra la servidumbre. El papel de la solidaridad, que es la naturaleza de la vida. El arte es el momento en que puedo compartir algo con otro, y eso hace que ambos nos sintamos menos solos. No podemos ser como querían los marxistas; no podemos ser los instructores, los ingenieros del alma del hombre, como deseó Stalin. Esto es una arrogancia, porque en el sentido existencial somos todos profundamente iguales. Cuando la gente me duele, me duele de la misma manera el hombre sin educación, el más primitivo, que el intelectual más sofisticado. La insuficiencia del objetivo que no podemos conquistar es la misma, solamente el lenguaje puede ser más sofisticado o más primitivo. El arte es una manera de comunicar las cosas que no pueden ser comunicadas de otra manera.

-Cuénteme un poco de su último filme.
"Persona non grata" es una expresión derivada del latín, que está asociada a la diplomacia y que significa persona indeseable. El protagonista de mi último filme es un embajador de Polonia en el Uruguay, que ha tenido dos grandes pasiones en su vida: su mujer y sus ideales. Es una historia de amor y de espionaje con connotaciones psicológicas, donde el tema parece girar sobre la diplomacia, los amigos y los negocios. Pero, en realidad, la preocupación de Wiktor, a partir de la muerte de su mujer, es si este amor fue perfecto, o ella le fue alguna vez infiel.

-¿Cómo ve el mercado europeo?
-El mercado europeo ya no es lo que era; es más, creo que va debilitándose cada día más. Los jóvenes hacen filmes intimistas en DVD, en los que cuentan sus frustraciones, sus conflictos. La gran expansión de nuestro cine fue en los años 90, cuando Kieslowski era mi subdirector. Fue el tiempo en el que él se impuso primero en la televisión.

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