La mística ricotera estuvo ausente

El segundo recital en La Plata volvió a congregar a miles de fans de los Redonditos.

SIN PUBLICIDAD. El guitarrista convocó en dos noches a alrededor de 90.000 personas en La Plata. LA GACETA
SIN PUBLICIDAD. El guitarrista convocó en dos noches a alrededor de 90.000 personas en La Plata. LA GACETA
15 Noviembre 2005
LA PLATA (De nuestro enviado especial, Facundo Pereyra).- El círculo no se cerró. Para que fuera una noche redonda faltó bastante, aunque en la segunda jornada de la presentación del Indio Solari en la capital bonaerense tocó Sergio Dawi, el legendario saxofonista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Faltó Skay Beilinson, y también (tal vez por otras ausencias), mucho de la mística ricotera. El Indio, sin embargo, demostró que un hombre parco y con la voz rasposa es capaz de levantar a casi 50.000 almas una noche, y a otras 40.000 la siguiente. Es, con esas particularidades, un personaje carismático capaz de levantar o de aquietar a las masas.
Su banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, es un relojito potente y sereno, con la capacidad de variar en los estilos tal como lo hace en el disco "El tesoro de los inocentes", que presentó este fin de semana en el Estadio Unico de La Plata. Baltasar Comotto y Gaspar Benegas (guitarras); Marcelo Torres (bajo), Hernán Aramberri (batería) y Pablo Sbaraglia (teclados), forman un grupo de rock de lujo. Los dos guitarristas son excelentes, pero el público ricotero quiere ver a Skay y sus riffs, que fueron reemplazados por distorsiones mucho más tradicionales.
Débora Dixon, de Las Blancanblus, le dio una cuota de sensualidad extra al show cuando apareció para acompañar al Indio en "La Piba del Blockbuster".Antes, durante y después de cada uno de los dos recitales, el público dejó claro que quiere que vuelva la banda que durante 30 años sacudió al rock argentino imponiendo estéticas, estilos y discursos. La esperanza de un reencuentro fugaz se abrió la primera noche, cuando el Indio anunció: "un amigo mío y de todos ustedes está dando vueltas por acá, y tal vez mañana toca algún bis". Pero el milagro no se cumplió. Muchos seguidores de Los Redondos no quedaron muy conformes con los temas de aquella banda, disuelta hace más de cuatro años (el tiempo que el Indio no canta en vivo). Pero cómo dejar a todos contentos con una producción tan vasta como la de este grupo, que registró solo una parte de su producción en 10 discos. De todos modos, el muestrario fue más que alentador, y sonaron "Fuegos de Oktubre", "Ropa sucia", "Shopping disco Zen", "Un poco de amor francés", "El lobo caído", "Susanita", "Un ángel para tu soledad", "El pibe de los Astilleros" y "Juguetes perdidos", entre otros.
El cierre, por supuesto, fue con el himno "Jijiji", que, según el Indio, "sigue siendo el pogo más grande del mundo", y así lo demostró el público. Sí se mantuvo la mística ricotera en algunos aspectos. El Indio convocó a alrededor de 90.000 personas en dos noches sin haber hecho publicidad.


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