Vuelve del pasado el enigma de Pasolini

El cineasta italiano fue asesinado en un descampado cerca de Roma. Nueva versión sobre su muerte.

UN CREADOR. El realizador plasmó en la pantalla un universo de imágenes con un gran trasfondo crítico.
UN CREADOR. El realizador plasmó en la pantalla un universo de imágenes con un gran trasfondo crítico.
02 Noviembre 2005
Las primeras luces de la madrugada del 2 de noviembre de 1975 alumbraron una noticia que consternó a la comunidad artística internacional. Pier Paolo Pasolini había sido brutalmente asesinado en un descampado de Ostia, a pocos kilómetros de Roma. Su cuerpo mostraba las huellas de un castigo despiadado; las primeras informaciones dieron cuenta de la detención de un joven, Giuseppe Pelosi, que admitió haber cometido el crimen para defenderse del abuso sexual al que lo habría sometido el cineasta. Pino Pelosi, que tenía entonces 17 años, fue juzgado y condenado a nueve años de cárcel. El caso se cerró, pero quedaron muchos interrogantes sin respuesta.
A 30 años del asesinato, los abogados y algunos amigos de Pasolini pretenden que se reabra el caso, después de que se conocieron declaraciones de Pelosi que confirman la teoría de que el cineasta murió a manos de tres personas que surgieron de improviso en el descampado, con el fin exclusivo de agredir al realizador. Hay nuevos elementos que respaldan la versión de que aquella noche fatídica, Pasolini no concurrió a la estación ferroviaria romana de Termini para buscar compañía masculina, sino para tratar de recuperar los rollos de su último filme, "Saló o los 120 días de Sodoma", que habían sido sustraídos. La hipótesis sugiere que Pelosi fue un cebo para atraer al cineasta al lugar en el que recibió la paliza que le costó la vida.
A 30 años de su muerte, el realizador será recordado con actos, muestras retrospectivas y homenajes en Italia. Al mismo tiempo, se presentará un filme semidocumental de Sergio Citti, el recientemente fallecido amigo y colaborador de Pasolini, en el que se muestran evidencias de que su crimen jamás pudo haber sido cometido por una sola persona. Este documento, sumado a las declaraciones de Pelosi, permitiría reabrir el caso y explorar la pista de los tres desconocidos, que habrían sido sicarios de la mafia o asesinos profesionales a quienes se les habría encargado un crimen político. Pasolini era católico, marxista y homosexual; sus críticas exasperaban al gobierno, al Partido Comunista -que lo expulsó de sus filas- y a la Iglesia. Pero tuvo la lucidez de pronosticar que su país se estaba precipitando en un abismo de corrupción del que le costaría mucho salir.