"Hay que acabar con los vicios políticos"

Por Hugo Ferullo, economista e investigador de la UNT y de la UNSTA.

30 Octubre 2005
Del gobierno de José Alperovich puede decirse, sin demasiadas dudas, que es mejor que las anteriores administraciones de la democracia (desde la gestión del gobernador Fernando Pedro Riera hasta la de Julio Miranda).
La clarísima victoria electoral del pasado domingo muestra, también, que la mayoría de la población tucumana considera que la actual gestión de gobierno provincial merece más apoyo que toda la oposición política en su conjunto.
Todo parece indicar que este resultado fue, justamente, el buscado por el oficialismo. Dicho de otra manera, la actual gestión parece haber gobernado hasta ahora para conseguir esencialmente el resultado de las últimas elecciones. Y lo ha conseguido en una época de enorme bonanza financiera, hecho que la favoreció de manera exógena.
El gran desafío del Gobierno es demostrar que, luego de este abultado triunfo, es capaz de empezar a gobernar para cambiar efectivamente los tremendos vicios de la política provincial (como la denigrante práctica del uso politiquero de los bolsones y de los planes sociales, o la exótica suma del gasto público destinado a la propaganda oficial). El gran riesgo que enfrenta es que la situación financiera puede resultar, en algún momento, menos amigable de lo que fue hasta ahora.
En síntesis, lo que los tucumanos esperamos de este Gobierno es que, a partir de ahora, con el rico capital político que logró, muestre sus verdaderas intenciones en términos de voluntad de cambio de los defectos endémicos de la política provincial.