Aún no es fácil instalar los filmes nacionales en el mundo

El gerente de Asuntos Internacionales del Incaa, Víctor Bassuk, destacó que existe una decisión política.

29 Octubre 2005
"En este momento, el objetivo de máxima es que el cine argentino llegue a un dígito, en un mundo donde la hegemonía cinematográfica (de EE.UU.) se lleva el 85 % de las pantallas del mundo, y la iberoamericana no alcanza al 1 %", aseguró Víctor Bassuk, gerente de Asuntos Internacionales del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa).
A pesar de la gran cantidad de películas que se filman en el país desde hace dos años, y de los premios y de los elogios que algunas de ellas lograron en distintos festivales internacionales, Bassuk considera que hoy no es más fácil que antes promover el cine argentino en el exterior. "Es un proceso largo, no es que aparecemos de buenas a primeras", le dijo Bassuk a LA GACETA durante su visita a la provincia.
"Hasta hace tres años teníamos que andar explicando que hacíamos cine, que no estábamos jugando y que éramos profesionales... no existía, y no es que haya sido malo", dijo.
Bassuk aclaró que el cambio no se produjo por generación espontánea. "Hubo películas que abrieron las puertas del cine en el exterior, pero lo principal es que hubo una decisión política de convertir el cine en política de Estado", señaló. Como ejemplo, indicó que en la Gran Vía, en Madrid, España, "donde antes se veían carteles de Brad Pitt ahora hay afiches de películas argentinas".
En opinión de Bassuk, es importante que el cine argentino asuma su identidad. "Somos un mosaico, no un crisol de razas; y la diversidad debe respetarse por sobre la globalización. Nosotros pretendemos aportar nuestro granito de mármol al mosaico mundial. No queremos ser Hollywood, pero porque no nos interesa; sería importante que Hollywood no sea todo", señaló el funcionario del Incaa.
"La idea es que se vea y se venda nuestro cine afuera del país", dijo Bassuk para redondear.


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