Las claves ocultas de las impresoras

Una asociación norteamericana que defiende los derechos civiles de los ciudadanos realizó un insólito descubrimiento.

21 Octubre 2005
Después de tres años de investigaciones, se descubrió que en las hojas impresas existe un código secreto que permite saber dónde y cuándo se copió un determinado documento.

No sólo en el amplio universo de internet los usuarios dejan sus huellas. También en sus trabajos impresos quedan plasmados signos que permiten determinar tanto la fecha y hora de la impresión como el número de serie de la máquina que la produjo. Incluso puede obtenerse información exacta respecto a dónde y cuándo fue comprada y el domicilio del cliente.
Semejante descubrimiento ha dejado con la boca abierta a los usuarios. Según una información difundida ayer por Terra y mouse.com, un grupo de defensa de la privacidad descubrió lo que significan los minúsculos puntitos que dejan algunas impresoras a color: se trata de un código que permite saber desde qué máquina y cuándo se copió el documento.
La Fundación Fronteras Electrónicas (EFF, por sus siglas en inglés), un grupo de defensa de los derechos civiles con sede en San Francisco (Estados Unidos), llevaba tiempo sospechando de unos pequeñísimos puntitos que algunas impresoras láser a color esconden secretamente en cada documento.
Tras cerca de tres años de investigaciones y con la ayuda de cientos de voluntarios de todo el mundo, que enviaron documentos impresos en diferentes impresoras a las oficinas de la EFF, el grupo por fin develó el misterio. Los Servicios Secretos de EE.UU. admitieron la existencia de un acuerdo con varios fabricantes de impresoras para identificar productos falsificados, pero hasta ahora no se conocía la naturaleza de la información codificada en cada documento. Se trata, en cualquier caso, de una explicación que no satisface a la Fundación. "Es extraño que te traten como a un criminal sin ni siquiera saberlo", señaló Rebecca Jeschke, portavoz del grupo.
Según dijo David Schoen, técnico de EFF, los puntitos de al menos una línea de impresoras codifican el día y la hora en que el documento se imprimió, así como el código de serie de la impresora.
Canon y Xerox se encuentran entre la lista de fabricantes que incluyen estos códigos; la EFF dispone de un listado completo de marcas en la página de internet www.eff.org/Privacy/printers/list.php.
Las pequeñas marcas son puntos amarillos de menos de un milímetro de diámetro, repetidos en cada página del documento, y tan pequeños que no se ven a simple vista. Para observarlos se necesita una luz azul y una lupa o un microscopio. La EFF también dispone en su página web de instrucciones para los curiosos que deseen ver las marcas por sí mismos. Este centro comenzó el proyecto con la línea de impresoras de Xerox DocuColor, una máquina de gama alta más fácil de encontrar en oficinas o centros de fotocopiado que en las casas particulares.

Quejas por el espionaje con tinta y papel

Un equipo liderado por el experto David Schoen comparó diferentes documentos impresos en la misma máquina y, tras observar las similitudes y diferencias, encontró la manera de decodificarlo. "Hasta ahora, sólo hemos roto el cifrado de las impresoras DocuColor, pero creemos que otros modelos de otros fabricantes incluyen la misma información en los puntos", dijo Schoen. La organización puso a disposición del público en su página web un programa automático para que cualquiera pueda descodificar los puntitos que deja su impresora.
Xerox admitió previamente que estaba en complicidad con el Gobierno en este sistema de rastreo, pero aseguró que solamente los Servicios Secretos podían descifrar la información. En tanto, el Servicio Secreto sostiene que sólo usa esta información para investigaciones relacionadas con falsificaciones. Pero, según advierte el EFF, no hay una legislación específica que impida que el gobierno pueda abusar de esta información. "Los movimientos democráticos clandestinos que publican panfletos políticos y religiosos siempre necesitarán del anonimato de una simple página", dijo Lee Tien, uno de los abogados del grupo.
El abogado del EFF señala que el descubrimiento conlleva graves implicaciones, ya que estos códigos dan al gobierno y a la industria privada más posibilidades para debilitar la privacidad con un equipo que se utiliza cotidianamente, como las impresoras. Tien cree que los técnicos del EFF tienen mucho trabajo por delante.

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