La labor social en barrios marginales

La prevención no alcanza, según una experta.

DIALOGO. Los agentes hablan con los menores en el barrio Bienestar. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
DIALOGO. Los agentes hablan con los menores en el barrio Bienestar. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
17 Octubre 2005
La prevención policial del delito sin una política destinada a sociabilizar a los criminales es un camino derecho al fracaso. La opinión pertenece a la experta Carina Muller, de la Dirección Nacional de Política Criminal.
La especialista es coordinadora del programa nacional Comunidades Vulnerables y visitó la provincia en el marco de las jornadas de Seguridad y Democracia que se realizaron la primera semana de octubre. "En la medida en que no se generen estrategias de inclusión en los barrios marginales, el trabajo policial es en vano porque el delito termina por desplazarse", explicó.

Planteo de vecinos
Algunos vecinos de los barrios ubicados en las cercanías del Mercofrut plantearon que la gran cantidad de delitos registrados en esa zona se debe a la falta de actividades entre menores y jóvenes. Varios se mostraron conformes con el accionar policial, pero apuntaron a combatir las causas de la inseguridad. "Casi todos los delitos que se registran son robos protagonizados por menores. Pedimos espacios para que desarrollen actividades deportivas y culturales, y así poder alejarlos de la calle", dijo Claudio Marchetti, del barrio El Salvador. "Aquí hay familias numerosas que viven en la pobreza. Los chicos terminan en la calle, drogándose. Los policías ayudan, pero ni bien desaparecen, los menores aprovechan para robar.
El problema es que no hay trabajo para los jóvenes, no hay un seguimiento de los chicos que abandonan la escuela y no hay actividades recreativas", añadió Ramón Juárez, del barrio Toledo.