Muchos amantes del jazz recordarán este año con alegría. Sucede que este particular género musical, que nació en las márgenes del Missisippi y tuvo su apogeo en Nueva Orleans (hoy arrasada por el huracán Katrina), ha encontrado tierra fértil en Tucumán.
El reciente concierto denominado "Jazz sinfónico" que realizó la Orquesta Sinfónica de la UNT, es una prueba certera de que el jazz ganó de pronto un lugar de franco protagonismo entre el público tucumano.
El jazz, arquetipo musical del siglo XX, de interminable capacidad de adaptación, es sinónimo de improvisación, a veces volátil, otras profunda, pero siempre en la frontera de la popularidad. Tal vez por eso, en la ciudad, cada vez más reductos dedican sus noches al jazz. Al igual que la TV, en la que han comenzado a proliferar los ciclos con raíz jazzística, en Tucumán, este género está captando cada vez más atención. "El ritmo sincopado sigue generando pasión. No sólo porque, en muchos sentidos, existe una mayor libertad a la hora de tocar los instrumentos, sino también porque se trata de un género que se amalgama muy bien con otros ritmos", señaló el director Carl Christensen, quien estuvo en la provincia para conducir la Sinfónica de la UNT.
El pianista Mauricio Guzman, quien interpretó días atrás "Rapsodia en blue", también destacó la gran presencia que tiene este género en Tucumán. "A pesar de que no tiene un público masivo, hay una expansión del jazz en la provincia. Cada vez más artistas experimentan con este género", enfatizó.
Uno de esos casos es el del bajista Rony López, quien durante tres años integró el "Living Jazz Trío". "Lo mejor que tiene el jazz es que permite volar sobre una base y hacer cualquier cosa dentro de una melodía base, da mucha libertad de improvisación, algo que por lo general en otros estilos no tiene tanto margen", aseguró.
Como ejemplo de esa libertad, el bajista que también toca en el grupo Músicos Tucumanos Independientes, contó que con el "Living...", en tres años, hubo sólo cinco ensayos, y que el primer disco se grabó con sólo un encuentro previo. "Lo mejor es dejar que todo fluya mientras tocás", dijoRony dejó ese grupo para formar "Pata i? chancho", en el que con la base del jazz fusiona ritmos del folclore latinoamericano. "Muchos estilos toman del jazz cosas como el cambio de armonía, y así surgen las mezclas, la fusión", graficó. "El jazz es muy elástico, se adapta a las personas", señaló.
EL SOLISTA
es acompañado por la banda, que sigue las cadencias que este marca con sus improvisaciones.
DISTINTO:
Una "big band" (banda grande) se caracteriza por tener arreglados previamente los cortes para la inclusión de solos, mientras que en los grupos pequeños (hasta seis músicos), hay más espontaneidad e improvisación.
CREACION:
Una secuencia de acordes marca la base, y el resto es improvisación de los intérpretes.