28 Agosto 2005 Seguir en 
La mayoría de los accidentes en el mundo ocurre con el cambio de estación, entre otoño e invierno en el hemisferio norte, y primavera-verano, en el hemisferio sur. No hay nada que demuestre científicamente que esto realmente sea así, pero la realidad queda plasmada en las estadísticas, y la cantidad de accidentes que ocurren en ese lapso es alarmante.
La mayoría de los accidentes se produce durante la salida del avión, o durante su aterrizaje. Que ocurran durante el vuelo es bastante raro, porque las máquinas modernas están equipadas con elementos que le permiten al comandante anticiparse al peligro. Accidentes por fallas de construcción eran más frecuentes décadas atrás, cuando salía un avión nuevo que no estaba suficientemente probado, como pasó con el Comet IV. Hoy la aviación comercial es más segura que cualquier otro medio de transporte, por la cantidad de profesionales que ocupa.
Es también cierto que en los países del Tercer Mundo los accidentes son más frecuentes que en los países ricos. En la Argentina ocurren pocos accidentes, tanto por el control como por la calidad humana de quienes trabajan en el sector.
De todas formas, si bien los pasajeros pueden volar tranquilos, habría que controlar muy bien la actuación de la aviación comercial, especialmente en el país. Es imprescindible extremar el control en aeropuertos, torres de control, áreas de comunicaciones y seguridad de los aviones (en este caso, por suerte, se depende de la Fuerza Aérea). Siempre se está en un buen momento para ser más rigurosos.
La mayoría de los accidentes se produce durante la salida del avión, o durante su aterrizaje. Que ocurran durante el vuelo es bastante raro, porque las máquinas modernas están equipadas con elementos que le permiten al comandante anticiparse al peligro. Accidentes por fallas de construcción eran más frecuentes décadas atrás, cuando salía un avión nuevo que no estaba suficientemente probado, como pasó con el Comet IV. Hoy la aviación comercial es más segura que cualquier otro medio de transporte, por la cantidad de profesionales que ocupa.
Es también cierto que en los países del Tercer Mundo los accidentes son más frecuentes que en los países ricos. En la Argentina ocurren pocos accidentes, tanto por el control como por la calidad humana de quienes trabajan en el sector.
De todas formas, si bien los pasajeros pueden volar tranquilos, habría que controlar muy bien la actuación de la aviación comercial, especialmente en el país. Es imprescindible extremar el control en aeropuertos, torres de control, áreas de comunicaciones y seguridad de los aviones (en este caso, por suerte, se depende de la Fuerza Aérea). Siempre se está en un buen momento para ser más rigurosos.







