Persisten los desacuerdos sobre la Constitución en Irak

Anuncios contradictorios.El líder kurdo aseguró que mañana se aprobará el borrador. En cambio, los sunnitas dijeron que no hay acuerdo. La federalización del países el tema sensible.

VOLVER AL PASADO. Los sunnitas rechazan el borrador y reclaman un país como el de la era de Saddam.
VOLVER AL PASADO. Los sunnitas rechazan el borrador y reclaman un país como el de la era de Saddam.
27 Agosto 2005
BAGDAD.- Al filo de la medianoche, y bajo la presión de Estados Unidos, los líderes chiítas anunciaron que se había llegado a un "principio de acuerdo" en el borrador de la Constitución de ese país. Sin embargo, el jefe de los negociadores sunnitas, Saleh al Mutlaq, afirmó por separado que no había tal acuerdo y que el principal escollo en las discusiones era el tema de la federalización de Irak.
Por su parte, el presidente del gobierno provisorio, el kurdo Jalal Talabani, afirmó que el borrador podría ser aprobado mañana por el Parlamento, por considerar que se había producido un "avance decisivo" en las negociaciones. Poco antes, el presidente de EE.UU., George W. Bush, reclamó al líder chiíta Abdul Aziz al Hakim un consenso urgente en torno de la futura Constitución. Según trascendió, en una breve comunicación telefónica Bush le exigió que se comprometiera con la idea de un Estado federal.
Los sunnitas ya han advertido que, en caso de que el texto sea aceptado por el Parlamento sin su apoyo, se esforzarán hasta el último aliento para que la Carta Magna fracase en la consulta popular, prevista para octubre. Hasta ahora, esta etnia, en la que basó su poder Saddam Hussein, rechaza casi todos los acuerdos a los que llegaron los chiítas y los kurdos sobre el reparto de poderes y la estructura institucional del Irak post Saddam.
Los negociadores de la mayoría chiíta propusieron una serie de enmiendas al borrador para atender las demandas sunnitas. Pero los kurdos opusieron reservas y, en resumen, las tres facciones iraquíes siguen sin llegar a un equilibrio de intereses. Estados Unidos viene presionando desde hace meses a los iraquíes para que se pruebe el texto constitucional. Ello significaría un resonante triunfo de la política exterior de Bush.
Sin embargo, pese a la presión cada vez más intensa de Washington, se han vencido dos plazos para un acuerdo y los sunnitas se resisten a aceptar los puntos del borrador que, según al Mutlak, no son buenos para el país. "La cuestión de la división federal del Estado está en el tapete. El pueblo iraquí debe rechazar el borrador porque esta Constitución es el primer paso para la división de Irak y el inicio de la inestabilidad", agregó. El secretario general de la Liga Arabe, Amr Moussa, describió el borrador como peligroso, y criticó el hecho de que en el texto no se defina a Irak como un Estado árabe. El proyecto establece que los árabes en Irak forman parte de la nación árabe, pero Irak, como un todo, no lo es. Este apartado es visto como una victoria por los kurdos y por otras minorías étnicas que no son árabes, y como un desastre para los árabes. (Reuter-DPA-AFP-NA)

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