La temperatura del planeta aumentó 0,6 grados y las lluvias son "esquizofrénicas"

26 Agosto 2005
Las extremas condiciones meteorológicas que este verano azotan a Europa, con severas sequías e incendios en los países del sur y lluvias torrenciales en los Alpes y la cuenca del Danubio, tienen un culpable, el cambio climático originado por el modelo energético del hombre, según aseguró hoy el WWF.

El informe "Cambio climático y sucesos meteorológicos en Europa", difundido hoy por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), muestra cómo la abundancia de desastres que caracteriza a éste y a los últimos veranos europeos encajan en las pesimistas predicciones científicas sobre las consecuencias del calentamiento global.

En el último siglo, mientras la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera crecía un 36 por ciento con respecto a la era preindustrial, la temperatura media del planeta ha aumentado en 0,6 grados centígrados y la de Europa en 0,95 grados.

El calentamiento parece progresivo a la luz de los registros históricos, que muestran cómo los ocho años más calientes de la historia de Europa se concentran en los tres últimos lustros. Además, el alza de temperaturas es general, pero más vigorosa en el sur que en el norte del continente, y se traduce en un comportamiento "esquizofrénico" de las precipitaciones. Mientras en España, Italia o Portugal las lluvias se han reducido un 20 por ciento durante el último siglo, en el norte de Europa han aumentado entre un 10 y un 40 por ciento.

Las proyecciones científicas citadas por WWF apuntan que este contraste se hace más extremo en verano, con sequías más acusadas y mayor riesgo de incendios y disminución de las cosechas en el sur, y lluvias torrenciales más frecuentes hacia el interior del continente. (Informe de LA GACETA online)

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