25 Agosto 2005 Seguir en 
SAO PAULO.- Por segundo día consecutivo, la moneda y las acciones de Brasil cotizaron ayer en baja, a causa del temor a que el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, favorito de los inversionistas, quede nuevamente expuesto, en el marco del escándalo de corrupción que golpea al gobierno. El real se debilitó un 1,24% y quedó a 2,44 unidades por dólar, mientras que el índice de referencia de la Bolsa de Sao Paulo (Bovespa), cayó un 0,21%.
De todas formas, las altas tasas de interés y los grandes flujos de dólares de las exportaciones han mantenido el real cerca de sus máximos en 40 meses, pese al escándalo generado por denuncias sobre sobornos y financiamiento irregular de campañas políticas, que ha remecido al país en los últimos dos meses y que ha debilitado la imagen del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
El ex asesor de Palocci, Rogerio Buratti, golpeó los mercados el viernes, al denunciar que funcionarios recibieron sobornos a cambio de contratos de recolección de basura cuando Palocci era alcalde de la ciudad de Ribeirao Preto (Estado de Sao Paulo), por el Partido de los Trabajadores (PT), de Lula. Buratti, procesado por lavado de dinero, pactó una reducción de pena a cambio de colaborar con la comisión parlamentaria que investiga el escándalo. Ayer prestaba declaración, y se temía que ofreciera nuevas pruebas contra Palocci, arquitecto de la política económica de Lula. Los inversionistas temen que si Buratti presenta pruebas de sus acusaciones, Palocci tenga que irse y se inicie un período de incertidumbre económica. (Reuter)
De todas formas, las altas tasas de interés y los grandes flujos de dólares de las exportaciones han mantenido el real cerca de sus máximos en 40 meses, pese al escándalo generado por denuncias sobre sobornos y financiamiento irregular de campañas políticas, que ha remecido al país en los últimos dos meses y que ha debilitado la imagen del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
El ex asesor de Palocci, Rogerio Buratti, golpeó los mercados el viernes, al denunciar que funcionarios recibieron sobornos a cambio de contratos de recolección de basura cuando Palocci era alcalde de la ciudad de Ribeirao Preto (Estado de Sao Paulo), por el Partido de los Trabajadores (PT), de Lula. Buratti, procesado por lavado de dinero, pactó una reducción de pena a cambio de colaborar con la comisión parlamentaria que investiga el escándalo. Ayer prestaba declaración, y se temía que ofreciera nuevas pruebas contra Palocci, arquitecto de la política económica de Lula. Los inversionistas temen que si Buratti presenta pruebas de sus acusaciones, Palocci tenga que irse y se inicie un período de incertidumbre económica. (Reuter)







