CORDOBA.- El marplatense Christian Ledesma, con Chevrolet Astra, alcanzó su primera victoria de la temporada del TC 2000 al adjudicarse de manera magistral la sexta fecha del campeonato 2005, disputada en el autódromo "Oscar Cabalén". El ganador mantuvo un duelo electrizante con Gabriel Ponce de León (Ford Focus) en las últimas vueltas.
El actual campeón de la categoría ganó la prueba en el trazado cordobés con un tiempo de 47?56"551. En tanto, Ponce de León terminó segundo en el clasificador y se afianzó en la punta del campeonato.
Por su lado, Gabriel Furlán (Mitsubishi Lancer) se ubicó tercero en la que podría haber sido su última competencia en el equipo Mitsubishi Racing. Es que el piloto oriundo de Ciudad Evita continuaría su carrera deportiva en el Toyota Team, según un rumor que circuló fuerte durante todo el fin de semana en el circuito cordobés.
Ledesma supo mantener a raya la impetuosidad de Ponce de León que lo tuvo a maltraer durante las últimas ocho vueltas de una carrera que contó con dos golpes de escena excluyentes.
El primero fue el rápido abandono de Norberto Fontana (Toyota) cuando promediaba la primera vuelta. El segundo fue la deserción de Martín Basso en la vuelta 14, al explotar el motor del Honda Civic en momentos que lideraba la competencia con cierta comodidad.
De esta manera ambos pilotos, que se habían lucido al ganar las dos series previas a la final, le dejaron la carrera servida en bandeja al marplatense, actual campeón de la categoría.
Ledesma se mantuvo al tope de las posiciones a pesar del ingreso del auto de seguridad, que de un plumazo hizo desaparecer una significativa diferencia que había logrado acumular a lo largo de los primeros 14 giros.
Esto le permitió a Ponce de León ubicarse a los escapes del Chevrolet Astra de Ledesma en el momento del relanzamiento de la prueba. La situación derivó en un duelo entre Chevrolet y Ford, similar a los que suelen darse muchas veces en el TC.
Sin embargo, el piloto de Junín nada pudo hacer frente al marplatense, que resultó imbatible al conjurar todos los intentos por alcanzar la punta de la competencia. (NA-Especial)