Las melodías de películas y el folclore tradicional; jazz, blues y rock and roll. Casi no hubo género musical que no se escuchara durante el fin de semana en los espectáculos del IV Julio Cultural. Y, como yapa, con gran respuesta del público. Esa respuesta hizo que, anoche, se agregara otra función de la obra "Monólogos de la vagina" ante la sorpresiva demanda de entradas en el Centro Cultural de la UNT. Y a las 20, ya no quedaban localidades.
Sin dudas, el punto más alto de la convocatoria estuvo en el concierto que dirigió Carl Christensen con la Orquesta Sinfónica de la UNT. No cabía un alfiler más en la sala del teatro Alberdi, y hasta hubo que agregar filas en la platea con sillas y bancos. Más allá del evidente carisma de Christensen, de recordar viejos temas de Duke Ellington, o de películas famosas como "La Novicia Rebelde" o "El Hombre de la Mancha", el dato más relevante fue la notoria alegría de la gente a la salida del espectáculo.
"Los Arroyeños" también trabajaron a cartón lleno en el auditorio de 25 de Mayo 265. La audiencia siguió con mucha atención los arreglos vocales y la utilización de instrumentos andinos en las canciones que mezclaron formas musicales distintas.
30 años no son nada
En la noche del sábado, por el contrario, la afluencia de los espectadores disminuyó, lo que se observó tanto en el Alberdi como en el Centro Cultural. De todos modos, ello no conspiró contra las impecables presentaciones de Miguel Cantilo y del grupo local "Living Jazz Trío". Cantilo, más contestatario que nunca, no sólo hizo un repaso por sus temas más conocidos, sino que recitó poemas, y golpeó duramente a los políticos. Con guitarra y armónica a cuestas, fue acompañado en la percusión por Carlos Casalla. "Sonó igual que siempre; si se cierran los ojos, se siente lo mismo que si se estuvieran escuchando las canciones de treinta años atrás", comentó uno de los espectadores.
No sólo jazz interpretó el trío en el Centro Cultural de la UNT, sino también blues, funk, bossa nova y fusión. Acompañados en la guitarra por Néstor Gómez (de La Plata), el grupo tucumano ofreció un sólido recital con versiones de temas, como "Ellas bailan solas", de Sting, que marcan verdaderos aciertos de Claudio Giraud y Juan Escalante. El trío, que funciona como dúo con un músico invitado, ha quedado prácticamente instalado como una de las bandas más importantes en la provincia.
Sin dudas, el punto más alto de la convocatoria estuvo en el concierto que dirigió Carl Christensen con la Orquesta Sinfónica de la UNT. No cabía un alfiler más en la sala del teatro Alberdi, y hasta hubo que agregar filas en la platea con sillas y bancos. Más allá del evidente carisma de Christensen, de recordar viejos temas de Duke Ellington, o de películas famosas como "La Novicia Rebelde" o "El Hombre de la Mancha", el dato más relevante fue la notoria alegría de la gente a la salida del espectáculo.
"Los Arroyeños" también trabajaron a cartón lleno en el auditorio de 25 de Mayo 265. La audiencia siguió con mucha atención los arreglos vocales y la utilización de instrumentos andinos en las canciones que mezclaron formas musicales distintas.
30 años no son nada
En la noche del sábado, por el contrario, la afluencia de los espectadores disminuyó, lo que se observó tanto en el Alberdi como en el Centro Cultural. De todos modos, ello no conspiró contra las impecables presentaciones de Miguel Cantilo y del grupo local "Living Jazz Trío". Cantilo, más contestatario que nunca, no sólo hizo un repaso por sus temas más conocidos, sino que recitó poemas, y golpeó duramente a los políticos. Con guitarra y armónica a cuestas, fue acompañado en la percusión por Carlos Casalla. "Sonó igual que siempre; si se cierran los ojos, se siente lo mismo que si se estuvieran escuchando las canciones de treinta años atrás", comentó uno de los espectadores.
No sólo jazz interpretó el trío en el Centro Cultural de la UNT, sino también blues, funk, bossa nova y fusión. Acompañados en la guitarra por Néstor Gómez (de La Plata), el grupo tucumano ofreció un sólido recital con versiones de temas, como "Ellas bailan solas", de Sting, que marcan verdaderos aciertos de Claudio Giraud y Juan Escalante. El trío, que funciona como dúo con un músico invitado, ha quedado prácticamente instalado como una de las bandas más importantes en la provincia.







