Quién era Ayelén Amarilla, la argentina que murió en un choque en Nueva Zelanda y dejó una hija de dos años

Radicada desde 2020 en el país oceánico, la marplatense de 37 años regresaba de trabajar cuando su auto chocó de frente contra un camión en la ruta estatal 6.

La joven marplatense se había radicado en Nueva Zelanda en 2020 y era madre de una nena de dos años.
La joven marplatense se había radicado en Nueva Zelanda en 2020 y era madre de una nena de dos años. FOTO: web

Resumen para apurados

  • Ayelén Amarilla, argentina de 37 años, murió el viernes tras chocar de frente contra un camión en la ruta estatal 6 de Nueva Zelanda cuando regresaba de su trabajo.
  • Radicada desde 2020 en el país oceánico, la marplatense residía con su pareja Frankie y su hija de dos años. La colisión dejó además a un acompañante herido leve.
  • Mientras las autoridades peritan el lugar para determinar las causas de la tragedia, allegados impulsaron una colecta solidaria para apoyar a la familia de la víctima.
Resumen generado con IA

La muerte de Ayelén Amarilla, una argentina de 37 años oriunda de Mar del Plata que residía en Nueva Zelanda, generó una profunda conmoción tanto en la comunidad de expatriados como en su ciudad natal. La joven falleció el último viernes tras sufrir un grave accidente de tránsito cuando retornaba de su jornada laboral. El hecho sacudió a sus allegados no solo por lo imprevisto del siniestro en las rutas neozelandesas, sino también por el impacto familiar que deja la partida de una madre dedicada a su hija de apenas dos años.

Amarilla había tomado la decisión de mudarse a Nueva Zelanda en 2020 con el propósito de iniciar un nuevo capítulo en el exterior. Durante sus seis años en el país oceánico, se desempeñó en diversos empleos de carácter temporal, cambiando con frecuencia de ocupación para afianzarse en la isla Sur. En ese trayecto construyó su hogar junto a su pareja, Frankie, con quien tuvo a su hija Astrid.

Un choque frontal en la ruta estatal 6 y la investigación judicial

El fatal siniestro vial ocurrió el viernes 30 de octubre a las 15:10 (hora local) sobre la ruta estatal 6, una arteria clave que une las localidades de Cromwell y Queenstown. El auto en el que se trasladaba la argentina impactó de frente contra un camión en la zona del desfiladero de Kawarau, cerca de la intersección con el camino Cardrona-Roaring Meg Pack Track.

Como consecuencia del fuerte impacto, Amarilla perdió la vida en el lugar. En tanto, una persona que viajaba en el mismo vehículo sufrió lesiones leves y fue trasladada de urgencia al Hospital Lakes District. Para atender la emergencia en el lugar se desplegó un operativo especial compuesto por una ambulancia del servicio sanitario Hato Hone St John y dos helicópteros.

Tras el accidente, la carretera permaneció cerrada al tránsito durante varias horas. La medida buscó preservar la escena para que los peritos de la Unidad de Investigación de Accidentes Graves desplegaran los exámenes técnicos correspondientes. Hasta el momento, las autoridades policiales neozelandesas no establecieron las causas mecánicas o humanas que desencadenaron la colisión.

El recuerdo de "Coco" y una colecta internacional para su hija Astrid

Entre sus seres queridos y amigos, Ayelén era conocida afectuosamente bajo el apodo de "Coco". Tras la confirmación de su deceso, las redes sociales se colmaron de emotivos homenajes donde la recordaron por su carácter empático y su absoluta entrega como madre. Quienes compartieron su día a día destacaron que constantemente buscaba propuestas saludables, juegos y entornos adecuados para estimular el desarrollo de su pequeña de dos años.

Ante la partida repentina de Ayelén, la comunidad de amigos y familiares puso en marcha una colecta solidaria a través de la plataforma neozelandesa Givealittle. La iniciativa fue publicada bajo la consigna "In loving memory of Coco, who always was keen to help others" ("En memoria de Coco, que siempre estuvo dispuesta a ayudar a los demás").

El objetivo central del canal de donaciones es acompañar económicamente a su pareja, Frankie, para que pueda hacer frente a los gastos cotidianos y a la crianza de la pequeña Astrid. "Ninguna donación es demasiado pequeña. Cada contribución y cada acto de bondad marcará la diferencia", señalaron los organizadores de la iniciativa en un llamado solidario que busca llevar alivio a la familia tras la tragedia.


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