Boca ganó un superclásico caliente, quedó a un paso del título y complicó a River

El "Xeneize" llegó a los 60 puntos y recuperó el liderazgo de la tabla anual. El "Millonario" terminó con nueve jugadores, perdió terreno y quedó muy complicado en la carrera por la Copa Libertadores.

LO GRITÓ CON EL ALMA. Lautaro Di Lollo festeja su gol acompañado por la Bestia Miguel Merentiel.
LO GRITÓ CON EL ALMA. Lautaro Di Lollo festeja su gol acompañado por la "Bestia" Miguel Merentiel.
Por Carlos Chirino Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Boca Juniors venció 1-0 a River Plate en La Bombonera por la fecha 15 del Clausura con gol de Di Lollo, para recuperar la punta de la tabla anual.
  • El clásico estuvo marcado por la polémica arbitral: River sufrió las expulsiones de Martínez Quarta y Montiel, mientras Boca aprovechó la ventaja numérica para dominar.
  • Con una fecha restante, Boca quedó a un paso del campeonato anual dependiendo de sí mismo, mientras River complicó seriamente su pase a la Copa Libertadores.
Resumen generado con IA

Boca Juniors se quedó con mucho más que un Superclásico. En una Bombonera caliente, atravesada por las polémicas y las decisiones arbitrales que condicionaron el desarrollo del encuentro, el equipo de la Ribera derrotó 1-0 a River Plate, recuperó la punta de la tabla anual y quedó a un paso de consagrarse campeón. Del otro lado, el “Millonario” se marchó con las manos vacías, dos jugadores expulsados y un panorama cada vez más complicado en su lucha por clasificarse a la próxima Copa Libertadores.

El partido correspondiente a la fecha 15 del Torneo Clausura tuvo un punto de inflexión demasiado temprano. A los nueve minutos, Nicolás Ramírez expulsó a Lucas Martínez Quarta por una infracción sobre Miguel Merentiel, que se encaminaba hacia el arco. En primera instancia, el árbitro no había considerado que la acción merecía la tarjeta roja, pero recibió el llamado de Silvio Trucco desde el VAR y fue a revisar la jugada. Después de observar las imágenes, modificó su decisión y dejó a River con 10 futbolistas.

La determinación encendió el clima y condicionó todo lo que vino después. River debió rearmar su estructura defensiva con el ingreso de Lautaro Rivero por Lucas Beltrán, mientras el “Xeneizei” encontró espacios para manejar la pelota y comenzar a imponer condiciones. Sin embargo, la polémica no terminó allí. El equipo de Leonardo Ponzio también tuvo motivos para sentirse perjudicado por otras decisiones del juez.

A los 26 minutos llegó el golpe futbolístico. Sebastián Villa ejecutó un tiro de esquina desde la derecha y Lautaro Di Lollo ganó en las alturas ante la marca de Rivero para conectar un cabezazo que dejó sin respuestas a Santiago Beltrán. Boca encontró la ventaja y, con un hombre más, comenzó a manejar los tiempos del encuentro. Incluso tuvo oportunidades para ampliar la diferencia, aunque no consiguió traducir su superioridad en más goles.

En el complemento, River intentó adelantarse y buscar alguna respuesta ofensiva. Ponzio mandó a la cancha a Lautaro Pereyra en lugar de Lucas Silva, con la intención de darle mayor peso a la mitad de la cancha. Pero al “Millonario” le faltaron claridad y profundidad para inquietar seriamente a su rival.

En ese contexto apareció otra de las jugadas que despertaron fuertes reclamos. River pidió la segunda tarjeta amarilla para Leandro Paredes después de una infracción sobre Tomás Galván. El capitán de Boca ya estaba amonestado, por lo que una nueva tarjeta lo hubiera dejado afuera del partido. Sin embargo, Ramírez decidió no expulsarlo. La diferencia de criterio alimentó el malestar del conjunto visitante, que consideró que el árbitro no midió con la misma vara las acciones de ambos equipos.

Más tarde llegó la segunda expulsión. Gonzalo Montiel cometió una infracción sobre Lautaro Blanco y Ramírez le mostró la tarjeta roja. River quedó con nueve futbolistas y sus posibilidades de reacción prácticamente desaparecieron. En los minutos finales, Boca administró la ventaja y la superioridad numérica para asegurar una victoria que celebró con fuerza.

“Podíamos haber hecho algún otro gol más, pero también fuimos inteligentes, cuidamos la pelota. Lo más importante era ganar y estamos a un paso. Lo ganamos porque hicimos un partido mucho más inteligente”, expresó Paredes.

El resultado tuvo consecuencias enormes en la pelea por los objetivos de ambos. Boca llegó a los 60 puntos, recuperó el primer puesto de la tabla anual y quedó a un paso de quedarse con el título. Con una fecha por disputarse, el equipo de la Ribera depende de sí mismo para coronar una campaña que podría tener como premio mayor la consagración en la clasificación general.

River, en cambio, quedó en una situación límite. Con 52 unidades, perdió terreno en la carrera por la clasificación a la Libertadores y ya no tiene margen para equivocarse. La derrota en el partido que más necesitaba ganar profundizó las dudas futbolísticas y lo dejó obligado a buscar el título del Clausura para conseguir el pasaje al máximo certamen continental.

 Boca celebró en su casa, recuperó la cima y quedó a las puertas de una consagración. River se fue golpeado, con demasiadas preguntas por responder. El Superclásico dejó un ganador, pero también una polémica arbitral que seguramente seguirá dando que hablar.

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