Irán desafió a Trump y advirtió que una nueva guerra con Estados Unidos podría ser más larga
El portavoz militar iraní Mohamad Akraminia aseguró que un eventual nuevo conflicto podría extenderse más que el anterior y cuestionó la capacidad de Washington para decidir cuándo terminarían los enfrentamientos. Además, el ministro de Defensa de Teherán prometió una respuesta contundente ante cualquier nueva agresión.
Resumen para apurados
- El Ejército de Irán advirtió a Donald Trump que una nueva guerra con EE. UU. sería más prolongada, en respuesta a las amenazas de Washington de realizar nuevos ataques.
- La tensión escaló tras la ofensiva de febrero de EE. UU. e Israel, en la que murió el ayatolá Alí Jamenei, lo que desató represalias iraníes con drones y misiles en la región.
- La falta de acuerdos y las advertencias bélicas mutuas mantienen latente el riesgo de una escalada militar de consecuencias impredecibles para la estabilidad de Medio Oriente.
La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar después de que autoridades militares iraníes advirtieran que una eventual reanudación de los enfrentamientos podría derivar en una guerra más prolongada que la anterior. El mensaje estuvo dirigido al presidente estadounidense, Donald Trump, cuya capacidad para controlar el desarrollo y el final de un conflicto fue puesta en duda por Teherán.
El portavoz del Ejército iraní, Mohamad Akraminia, sostuvo que Washington no tendría la posibilidad de imponer los tiempos ni las condiciones para poner fin a las hostilidades. Sus declaraciones, difundidas por la televisión estatal iraní, reflejan la persistencia de las diferencias entre ambos gobiernos y el riesgo de una nueva escalada militar.
Qué dijo Irán sobre una posible nueva guerra con Estados Unidos
“Una eventual guerra futura podría durar más que el conflicto anterior, y el presidente estadounidense no estaría en condiciones de dictar ni el calendario ni las condiciones para su conclusión”, afirmó Akraminia.
El funcionario hizo referencia a los enfrentamientos que comenzaron el 28 de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra territorio iraní. Según el informe, aquella ofensiva provocó la muerte del entonces líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jamenei.
En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra distintos puntos de la región. Además, organizaciones armadas respaldadas por Teherán participaron en los enfrentamientos en Líbano y Yemen, lo que amplió el alcance regional de la crisis.
Las nuevas advertencias iraníes apuntan a desalentar una nueva ofensiva y a dejar en claro que una eventual confrontación podría prolongarse más allá de las previsiones de Washington.
Irán prometió una respuesta contundente ante nuevos ataques
La advertencia del portavoz militar coincidió con declaraciones del ministro de Defensa iraní, Mehrdad Akhlaghi, quien aseguró que su país responderá ante cualquier nueva agresión.
El funcionario anticipó una reacción “proporcionada, decisiva y contundente” si se produce otro ataque contra territorio iraní.
Las declaraciones refuerzan la postura de Teherán frente a la posibilidad de que se reanuden las operaciones militares. Al mismo tiempo, mantienen abierta la incertidumbre sobre las condiciones necesarias para evitar una nueva escalada en Medio Oriente.
Qué dijo Donald Trump sobre la capacidad militar y nuclear de Irán
Por su parte, Donald Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses habían destruido gran parte de las capacidades militares y nucleares de Irán. Sin embargo, el mandatario señaló que todavía quedaban objetivos pendientes.
“Hemos destruido su capacidad nuclear. Todavía tenemos que ocuparnos de uno o dos emplazamientos, pero podemos hacerlo en diez minutos”, declaró Trump el sábado.
Las afirmaciones del presidente estadounidense contrastan con las advertencias de las autoridades iraníes, que sostienen que su país está preparado para responder ante una nueva ofensiva.
Por ahora, las declaraciones de ambos gobiernos evidencian que las diferencias militares y estratégicas continúan sin resolverse. La posibilidad de nuevos ataques, las amenazas de represalias y la disputa por las condiciones de un eventual alto el fuego mantienen la tensión entre Washington y Teherán.







