Desde que apareció en "Son amores" conformando una dupla con el también galancito Nicolás Cabré, la popularidad de Mariano no para de crecer. Cerca de 3 millones de personas lo siguen a diario en la tira y sus fans se agolpan en el teatro para poder verlo y tocarlo. "Este fenómeno me parece espectacular. Cuando salís a pasear o dejás el teatro y ves a tanta gente esperándote, te das cuenta de que tu personaje funciona y que es creíble", declara.
De hecho, el galán tenía sus reparos cuando comenzó las grabaciones de "Son amores". "Martín Marchesi es un personaje con muchos matices. Lo fui enriqueciendo con propuestas mías, como las extensiones capilares. Y aunque no estoy acostumbrado a usar cosas en el pelo, la verdad es que las extensiones que me hizo Alberto Sanders son tan cómodas como efectivas. A partir de ahí saltó la coquetería de Martín con su pelo. Y la pasión por la cumbia también es algo que me pareció divertido sumarle. Le da un color distinto al personaje. Aunque después me veo bailando y me escucho cantando y me sale un ?¡Uh!? de horror", cuenta el galán, que antes de trabajar en televisión repartía pizzas a domicilio.
El fenómeno
Claro que el éxito tiene sus bemoles. Y, en el caso de Martín, lo peor es el acoso de las chicas. "Si bien yo trato de no privarme de nada, es cierto que cuando hacés un programa de tanto rating las cosas cambian. Hay ciertos lugares que, si quiero algo de privacidad, no puedo ir. No voy a los cines céntricos, sino a los que van menos gente. Lo mismo con los restaurantes, evito los que están de moda. Yo no soy de negar un autógrafo ni un saludo. Algunos me dicen que tengo demasiada paciencia con mis fans, pero la verdad es que no puedo ser distinto al que soy. Nunca me tocó vivir una situación medio sicópata, al contrario", dijo. Sin embargo, aclara que su corazón tiene una indiscutible dueña desde hace dos años, cuando se dio cuenta de que estaba perdidamente enamorado de Lola Ponce, una actriz de 22 años que actualmente se encuentra en Roma, protagonizando la obra "Notre Dame de París". La pareja se conoció cuando compartían su trabajo en el programa "De la nuca". "¡Sin duda, estoy muy enamorado! Es decir, estamos enamorados. Pero aún no pienso casarme", aclara como para no dar lugar a falsas expectativas. Mariano también asegura que no le preocupan los casi 12 mil kilómetros que hoy lo separan de Lola, aunque, por momentos estos se convierten en un obstáculo difícil de soportar, más allá de las charlas vía telefónica e Internet. "Debo controlar mis bajos instintos cuando paso tanto tiempo sin ver a mi pareja. Aunque, hablando en serio, reconozco que cuando uno se siente comprometido, como es mi caso, aguanta lo que venga sin siquiera chistar", dice.
Relaciones peligrosas
Pero, en la vida de Mariano, no todas las mujeres caen rendidas a sus pies. Y la bella Mariana Arias es un claro ejemplo de ello. Es que la ex modelo y ahora actriz, se sumó al elenco de "Son amores" hace tres semanas. Pero ni bien comenzó a grabar las primeras escenas, se enfrentó abiertamente con el elenco principal, especialmente, con Mariano. A tal punto que la convivencia en el set se volvió prácticamente insoportable. Cuentan allegados a la producción cuando ambos actores debieron rodar una escena de amor con tintes eróticos, las cosas salieron tan mal que debieron repetirla 11 veces porque Mariana no quería que Mariano la tocara. Finalmente, el galán se hartó, le soltó un improperio y Arias le respondió con una estruendosa cachetada. Eso bastó para que Adrián Suar, tomara partido y despidiera a la lánguida modelo sin esperar demasiado. "Hago muchas cosas para sorprender y mostrar lo que siento a la mujer que amo. Como regalarle una caja de madera que adentro tenga pétalos de rosa y una carta. En la intimidad, soy tan romántico como primitivo. Permito que todo fluya. Pero cuando me enfrento con alguien, lo hago sin contemplaciones", finaliza. (Especial)







