Los autos más famosos del cine y la televisión

Las firmas automotrices han aportado con cifras multimillonarias a la producción de filmes. La mejor publicidad es la que no se advierte.

En el mundo de la televisión y el cine hay algunos objetos que siempre acompañan a los protagonistas. Un paquete de cigarrillos, los anteojos o un impresionante cochazo. ¿Podemos pensar en James Bond sin asociarlo a aquel auto que estaba equipado para convertirse en una poderosa arma? ¿O en cualquier filme del lejano oeste en que el cowboy no aparezca fumando, como John Wayne?
Con el tiempo, se conoció que lo que en un principio se suponía eran apariciones casuales, escondían en realidad contratos publicitarios multimillonarios. Según los expertos, la mejor publicidad es aquella que no se advierte expresamente... Los lectores de LA GACETA podrán enterarse hoy cuáles fueron las marcas de autos que se usaron publicitariamente en la cinematografía, en algunas de las más populares películas.

Bond los usó como armas sofisticadas
En las novelas de Ian Fleming, el automóvil del agente James Bond siempre está presente en su propia intimidad, incluso más que ninguna de las mujeres. Son los compañeros reales en la vida de OO7, aunque haya cambiado de marca en varias oportunidades. No es posible imaginarnos al mítico Sean Connery sin algunos de sus coches más extraordinarios y sorprendentes, como tampoco al más remozado Pierce Brosnan. Los vehículos son sus principales herramientas y armas en las aventuras que corren.
Un Cabriolet Sunbeam utilizó en el filme "007 contra el Dr. No"; un Bentley Mark IV, en "De Rusia con amor". Pero fue, sin dudas el Aston Martin DB5 al que más recurrió. Este tenía un asiento eyectable, temporal retractable a prueba de balas, atrás portaba dos ametralladoras y en el frente tenía ventanas anti-balas; las ruedas estaban equipadas con sierras. Con este Aston Martin trabajó en "Goldfinger", "Operación trueno" y "El mañana nunca muere".
Un Mustang condujo en "Los diamantes son eternos" y hasta un ómnibus en "Vivir y dejar vivir". Con una Coupé Hornet se lo vio en "El hombre del arma de oro", y con un Lotus Esprit en "La espía que me amó". En la película "Sólo para sus ojos" manejó un viejo Citröen 2CV, pero regresó al Aston Martin en la recordada "Con licencia para matar".
En una época más reciente, el agente 007 recurrió al carísimo BMW, un pilotable por telecomando. Con ventanas anti-balas, lanza cohetes bajo el tejado y ametralladoras diversas el señor Bond actuó en "El mundo no basta".
Pero la historia no termina allí, porque la Aston Martin, una elitista marca británica que pertenece al consorcio estadounidense Ford, regresará a las pantallas con la nueva entrega de 007, pero a cambio de 70 millones de dólares. Ese dinero, según algunas agencias periodísticas, irá a parar a las cajas del estudio de Hollywood MGM en concepto de "fomento al cine", y para producir la próxima de James Bond, "Muere otro día".

El Mercedes Benz es otro protagonista
El estreno en Estados Unidos de la comedia "Hombres de negro II" ha batido un nuevo récord de taquilla, pero del éxito de las payasadas de Will Smith y Tommy Lee Jones como superagentes que luchan contra las malas criaturas del universo, quienes se alegran especialmente son los estrategas de publicidad de Mercedes-Benz.
El nuevo modelo de la Clase E juega en la película un papel tan impresionante, que ha sentado nuevas cotas en lo que se denomina el "product placement" en Hollywood, es decir, la introducción en las películas de diferentes artículos de marca de manera efectiva desde el punto de vista de la publicidad. "MIB", el logo oficial (en inglés) de la película, se puede intercambiar en cualquier momento por "Mercedes in Black".
Desde que la película se estrenara la víspera del Día de la Independencia (el 4 de julio) y hasta el domingo pasado, ha conseguido recaudar cerca de 90 millones de dólares en la taquilla estadounidense. Según estimaciones del sector, la película ha costado unos 100 millones de dólares. Pero lo que no ha trascendido es cuánto le ha costado al consorcio Daimler Chrysler el destacado papel que desempeña el coche de los agentes, el multifuncional E-500 negro.
En Hollywood es un secreto a voces las inmensas fortunas que pagan estas marcas para estar incluidas directa o indirectamente en exitosos filmes, lo que se calcula incluso en los costos de parte importante de la producción.
El coche, cuya distintiva estrella de Mercedes sobre el capó se puede ver en numerosos primeros planos, dispone incluso de un piloto rubio que aparece con tan sólo accionar un botón y que desaparece por el volante, como si se recogiera un airbag.
"En un principio nos lo enviaron con un negro, pero continuamente lo paraba la policía", dice el actor (negro) Smith en uno de los "gags" sobre el racismo estadounidense.
El comentario es de risa fácil para el público estadounidense. Pero en la realidad, los afroamericanos con nuevos coches de lujo alemanes en propiedad son tan frecuentes en el país más libre del planeta como los inquilinos blancos en el Harlem.
En "MIB 2" el Mercedes se transforma a golpe de botón en una mezcla entre coche de carreras y nave espacial. En la primera película, el medio de transporte de los agentes era un Ford LTD del 87.
Ahora, la casa Mercedes -con vistas a los jóvenes y dinámicos compradores del futuro- ha colocado una página de Internet con el juego "Conviértase en un agente ?MIB?", y quien quiera ganar, tiene que impedir que los extraterrestres roben la tecnología de propulsión del Mercedes in Black.

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