Por qué está prohibido fumar en los aviones: la tragedia que conmocionó al mundo

Durante décadas, fumar en los aviones era una práctica habitual. Sin embargo, el incendio de un Boeing 707 de la aerolínea Varig, que dejó 123 muertos en 1973, expuso los riesgos de esa costumbre y marcó un antecedente clave en el camino hacia la prohibición del tabaco a bordo.

Por qué está prohibido fumar en los aviones: la tragedia que conmocionó al mundo
Por qué está prohibido fumar en los aviones: la tragedia que conmocionó al mundo

Resumen para apurados

  • En 1973, 123 personas murieron cerca de París tras incendiarse un avión de Varig, tragedia atribuida a un cigarrillo que impulsó la prohibición de fumar a bordo.
  • El humo invadió la cabina antes de un aterrizaje forzoso tras un foco iniciado en el baño. Hasta entonces, las aerolíneas permitían fumar y ofrecían sectores específicos.
  • El siniestro aceleró normativas globales para erradicar el tabaco en los vuelos, fijando un estándar de seguridad aérea vigente en todo el mundo, incluidos los vapeadores.
Resumen generado con IA

Hubo una época en la que encender un cigarrillo durante un vuelo no llamaba la atención. Las aerolíneas tenían sectores para fumadores, ceniceros instalados en los asientos y hasta consultaban a los pasajeros si preferían viajar en la zona habilitada para fumar o en la de no fumadores. Pero una tragedia ocurrida cerca de París cambió para siempre la manera de entender la seguridad dentro de un avión.

El 11 de julio de 1973, el vuelo 820 de Varig partió de Río de Janeiro con destino a París. A bordo de un Boeing 707-345C viajaban 117 pasajeros y 17 integrantes de la tripulación. El trayecto transcurrió sin inconvenientes hasta que la aeronave comenzó a aproximarse al aeropuerto de Orly, en las afueras de la capital francesa.

Cuando faltaban pocos minutos para llegar, las alarmas alertaron a los pilotos sobre la presencia de fuego. El comandante Gilberto Araujo da Silva comunicó la emergencia al control aéreo y solicitó autorización para realizar un aterrizaje de emergencia.

La situación se agravó rápidamente. Mientras los integrantes de la tripulación intentaban localizar el foco del incendio, una densa nube de humo negro comenzó a extenderse por la cabina. Los pasajeros tuvieron dificultades para respirar y varios perdieron el conocimiento debido a los gases tóxicos.

Con la visibilidad cada vez más reducida y sin poder controlar la emergencia, los pilotos tomaron una decisión desesperada: intentar aterrizar antes de llegar al aeropuerto.

Un aterrizaje de emergencia que no evitó la tragedia

El avión descendió sobre una zona descampada, pero terminó impactando contra árboles. El golpe provocó daños en las alas y desprendió los motores. Aunque el fuselaje no se destruyó por completo, el impacto dio paso a un nuevo incendio que convirtió la aeronave en una trampa para quienes permanecían en su interior.

Los equipos de rescate llegaron pocos minutos después y comenzaron a buscar sobrevivientes entre el humo y las llamas. Sin embargo, el saldo fue devastador: 123 personas murieron y solo 11 lograron sobrevivir, de acuerdo con el balance consignado en las crónicas del accidente.

La mayoría de las víctimas falleció por asfixia o a causa del fuego. La tragedia dejó al descubierto las dificultades para detectar el origen de un incendio en pleno vuelo y la falta de recursos para impedir que el humo se propagara rápidamente por la cabina.

Por qué está prohibido fumar en los aviones: la tragedia que conmocionó al mundo

¿Un cigarrillo mal apagado provocó el incendio?

La investigación posterior, encabezada por las autoridades francesas encargadas de analizar los accidentes de aviación, apuntó a un cigarrillo mal apagado en uno de los baños como posible origen del fuego.

La hipótesis indicaba que el cigarrillo habría iniciado un foco de incendio que luego se extendió por la aeronave. Los sistemas detectaron la presencia de humo, pero la tripulación no consiguió localizar a tiempo el punto exacto donde había comenzado el siniestro ni controlar su propagación.

Sin embargo, la explicación no quedó libre de dudas. Entre las posibilidades analizadas también figuró una falla eléctrica como causa del incendio. Por eso, atribuir de manera concluyente toda la tragedia a un cigarrillo requiere una salvedad: esa fue una de las hipótesis centrales de la investigación, pero no la única que se consideró.

Más allá de la discusión sobre el origen preciso del fuego, el accidente mostró el peligro que representaba permitir el consumo de tabaco en un espacio cerrado, a miles de metros de altura y con posibilidades limitadas de combatir una emergencia.

Cómo cambió la prohibición de fumar en los aviones

Después del accidente, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) impulsó medidas y recomendaciones relacionadas con la seguridad frente a los incendios a bordo. Sin embargo, la eliminación del tabaco en los vuelos comerciales no se produjo de un día para otro.

Durante años, distintas compañías mantuvieron sectores para fumadores. La transición hacia vuelos completamente libres de humo avanzó de manera gradual, con restricciones que se extendieron durante las décadas de 1980 y 1990.

La prohibición se consolidó por etapas y terminó convirtiéndose en una norma habitual de la aviación comercial internacional. En la actualidad, fumar dentro de un avión está prohibido, incluidos los cigarrillos electrónicos en las condiciones contempladas por las regulaciones aplicables.

Aun así, hay un detalle que suele llamar la atención de los pasajeros: muchos aviones comerciales siguen contando con ceniceros en los baños. Su presencia responde a una medida de seguridad para evitar que alguien que incumpla la prohibición arroje un cigarrillo encendido en un cesto de residuos y provoque un incendio.

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