Decir que la Inteligencia Artificial se nos está yendo de las manos es en gran medida subestimarnos como sociedad. Hablar de IA es sinónimo de tecnología, progreso y futuro. Pero a su vez, la repentina difusión y cotidianización en el uso de chatbots generativos -por allá de 2023- nos hizo poner en auge preguntas como ¿Hasta qué punto podemos adaptar esta herramienta ante las necesidades de nuestra sociedad? Nuestra provincia atraviesa dificultades que ejercen resistencia y se auto-presentan como una oposición ante la alternativa de vivir mejor. Siento que, hoy más que nunca debemos buscar la unión en aquello que nos une como sociedad y saber utilizar la tecnología para avanzar hacia un futuro “próspero”. Velando siempre por la victoria ante estos obstáculos que nos impiden construir la provincia que deseamos. Me atrevo a decir que la lA presupone un modo casi absoluto de democratización a la información. Si antes utilizabamos buscadores como Yahoo, Google, Firefox y en base a distintas fuentes lograbamos llegar a una conclusión. Este proceso se volvió inmediato y mucho más personalizado. Similar a chatear con un amigo cercano, abrimos nuestra IA de preferencia (teniendo en cuenta que todas nuestras aplicaciones, sin importar su función, tienen un chatbot básico incorporado) hacemos nuestra consulta, e inmediatamente obtenemos la respuesta. Hoy es lo básico, pero hace siglos era considerado magia. Debemos apuntar hacia el uso de la inteligencia artificial generativa de forma responsable, siempre velando por un uso que presente la mayor cantidad de beneficios para/con el otro. Creo fervientemente que Tucumán sabrá aprovechar esta herramienta, y en un par de años, los problemas que una vez parecían estructurales, se volverán fantasmas del pasado.
Tomás Porto
tomas13agustin@gmail.com







