Marcha universitaria: más de 20 detenidos y ocho efectivos heridos tras los enfrentamientos en el Congreso
Hubo lanzamiento de piedras, gases lacrimógenos, balas de goma y la intervención de un camión hidrante, mientras miles de personas reclamaban la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Resumen para apurados
- Este jueves, 25 manifestantes fueron detenidos y ocho policías resultaron heridos frente al Congreso durante la marcha que exigía la Ley de Financiamiento Universitario.
- Los disturbios se iniciaron con pedradas al vallado y las fuerzas federales respondieron con gases, balas de goma e hidrantes, en paralelo al acto central de los rectores.
- La escalada de violencia profundiza el conflicto entre el Gobierno nacional y las universidades públicas, anticipando mayor tensión política y nuevas medidas de fuerza.
Veinticinco personas detenidas y ocho efectivos heridos fue el saldo de los violentos enfrentamientos registrados este jueves durante la quinta Marcha Federal Universitaria al Congreso de la Nación.
Los incidentes se concentraron en la calle Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña, donde manifestantes se enfrentaron con efectivos de Gendarmería, Prefectura y la Policía Federal.
Los disturbios se desataron minutos antes del inicio del acto central, en el que los rectores de las universidades buscaban leer un documento para reiterar el reclamo de que el Gobierno nacional cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
En otro sector, hombres encapuchados comenzaron a arrojar cascotes. La respuesta de las fuerzas federales fue inmediata y los enfrentamientos se prolongaron durante más de dos horas, consignó Infobae.
Los grupos que iniciaron el conflicto aparecieron en medio de la zona donde se concentraban banderas de sectores políticos de izquierda y comenzaron una intensa pedrea contra la formación que custodiaba el vallado perimetral del Palacio Legislativo. Las piedras impactaban contra los escudos de los gendarmes y rebotaban en sus cascos de plástico.
Gases, balas de goma y un camión hidrante
Ante la escalada de violencia, Gendarmería desplegó una mayor cantidad de efectivos para saturar la zona y proteger las vallas. Al mismo tiempo, respondió con disparos de balas de goma y gases lacrimógenos, que obligaron a varios manifestantes -muchos de ellos con el rostro cubierto- a retroceder por las calles aledañas.
Poco después, un camión hidrante llegó al cruce de Rivadavia y Entre Ríos. El vehículo necesitó la asistencia de un camión tanque para conectar la manguera y abastecerse de agua antes de lanzar su chorro contra los grupos más agresivos.
Del otro lado de la plaza, el acto central comenzó alrededor de las 16, tal como estaba previsto, con oradores de gremios y del ámbito educativo en el escenario principal. Sin embargo, los estruendos de los enfrentamientos y el ruido de las motos de los efectivos motorizados se mezclaban con el sonido de los parlantes y provocaban que parte del público comenzara a desconcentrarse.
Los proyectiles, arrojados con gomeras por algunos manifestantes, llegaban hasta el lugar donde se encontraban los cronistas, lo que obligó a extremar las precauciones durante la cobertur.
Algunos asistentes buscaron refugio en los bares de la zona, aunque varios locales bajaron las persianas y no permitieron el ingreso. La lluvia intensa y el viento complicaron aún más la permanencia en la plaza.











