Resumen para apurados
- Lautaro Godoy se consolidó como figura de Atlético Tucumán tras 17 titularidades consecutivas y un gran nivel, con contrato vigente hasta diciembre de 2029.
- El volante llegó libre desde River en 2024 y Julio César Falcioni lo afianzó como titular en abril para aportar generación ofensiva y despliegue defensivo.
- Su vínculo a largo plazo favorece al club ante una venta futura, aunque el cuerpo técnico busca alternativas para evitar la excesiva dependencia de su juego.
Al hablar de los grandes aciertos de Julio César Falcioni al mando de Atlético Tucumán, aparece enseguida el nombre de Lautaro Godoy. Desde que el entrenador lo incluyó como titular en el empate 1-1 frente a Banfield, en abril, por el Apertura, el volante no volvió a salir del equipo inicial. Ya acumula 17 titularidades consecutivas, respaldadas por actuaciones que fueron creciendo con el correr de los partidos y que parecen haber alcanzado su punto más alto con el golazo que convirtió frente a Gimnasia.
Porque Godoy confirmó en la última fecha una sensación que hace tiempo se instaló en 25 de Mayo y Chile: se convirtió en el líder futbolístico del equipo. Falcioni apostó por él debido a su capacidad para cumplir una doble función como interior derecho en su esquema 4-1-4-1: generar juego en ataque y aportar despliegue en el retroceso. El volante de 23 años respondió con creces y terminó por consolidarse como una pieza fundamental dentro de la estructura del “Decano”.
Sus méritos quedaron todavía más expuestos durante las últimas semanas. En los seis encuentros más recientes, participó directamente en cuatro de los seis goles de Atlético, en medio de una racha complicada desde lo colectivo. Y es justamente ahí donde aparece su condición de referente: cuando el equipo no encuentra respuestas y la pelota parece quemar, es Godoy quien toma la iniciativa. Se hace cargo de las pelotas paradas, gambetea con rebeldía, intenta pases entre líneas y prueba desde media distancia. En definitiva, asume las responsabilidades que se esperan de un futbolista determinante.
Además, sus intervenciones llegaron en momentos importantes. Contra Racing abrió el marcador con un exquisito remate desde afuera del área; frente a River asistió a Clever Ferreira mediante un tiro libre; contra Independiente Rivadavia se hizo cargo de una pelota que quemaba, gambeteó y habilitó a Alexis Canelo para el empate en la última jugada. Y contra el “Lobo” volvió a aparecer con una maniobra individual que culminó en el gol que parecía darle los tres puntos al equipo en El Bosque.
Las estadísticas respaldan lo que Godoy demuestra dentro de la cancha y revelan, además, que su influencia trasciende la producción ofensiva. Según la plataforma Zerozero, dedicada a recopililar datos deportivos, es el futbolista con más gambetas exitosas de la Copa Argentina 2026, con nueve, y ocupa el segundo puesto en oportunidades creadas, con 10. En el Clausura, además, aparece sexto entre los jugadores con más regates exitosos, con 23 en 11 partidos.
De acuerdo con a aplicación FotMob, comparte el liderazgo de asistencias de Atlético durante la temporada en la Liga Profesional, con dos, y es el jugador de campo que más recuperaciones promedia cada 90 minutos, con 8,9. También ocupa el segundo lugar del plantel en ocasiones claras creadas y pases precisos por partido. Números que reflejan su capacidad para intervenir en distintas facetas del juego y explican por qué se volvió tan importante para Falcioni.
Hasta 2029
La buena noticia para Atlético es que, según confirmó un vocero de la institución a LA GACETA, Godoy tiene contrato hasta diciembre de 2029. Esto no garantiza que permanezca en el club durante todo ese período, pero sí coloca al “Decano” en una posición favorable ante una eventual transferencia. Si su rendimiento despierta el interés de otros equipos, Atlético contará con la posibilidad de negociar una compensación económica por su salida.
El mediocampista llegó a Tucumán a mediados de 2024, después de desvincularse de las divisiones inferiores de River. Según informó el diario Olé cuando se concretó su incorporación, el club de Núñez conservó el derecho a percibir el 30% de una futura venta del futbolista, aunque ese porcentaje no fue confirmado a LA GACETA por la dirigencia de Atlético.
Su evolución, además, no constituye un caso aislado. Godoy forma parte de una política de captación que Atlético desarrolla desde hace algunas temporadas, basada en incorporar jóvenes que quedan libres de clubes importantes de Buenos Aires para integrarlos a la Reserva y proyectarlos hacia Primera. Luciano Vallejo, proveniente de Boca; Facundo Pimienta, de Vélez; y Tomás Jung, también surgido de River, son otros ejemplos de esa búsqueda. La consolidación de “Laucha”, entonces, también representa un respaldo a una estrategia institucional que apuesta por futbolistas con potencial de crecimiento.
Sin embargo, su gran presente también deja una cuenta pendiente. En los últimos seis partidos, Atlético solamente convirtió dos goles sin su intervención directa, ambos frente a Barracas Central. Una dependencia que, si bien habla de su importancia, también evidencia las dificultades del equipo para encontrar otras vías de generación ofensiva.
Por eso, el próximo desafío de Falcioni será recuperar el nivel de futbolistas como Nicolás Laméndola y Franco Nicola, que perdieron protagonismo en los encuentros recientes, y conseguir que el funcionamiento colectivo vuelva a potenciar las individualidades. Godoy ya demostró que puede asumir el liderazgo futbolístico del “Decano”. Ahora, Atlético necesita acompañarlo con más respuestas para que su mejor jugador siga marcando diferencias sin tener que cargar, casi en soledad, con la responsabilidad de generarlas.







